Se trata de un ejercicio destinado a ganar flexibilidad y amplitud muscular, pero también para corregir la espalda. Una sesión de unos 30 minutos se basa fundamentalmente en la relajación, la respiración y el reposo del cuerpo.
Para cada serie de ejercicios, se trata de contraer el músculo lo más posible, para estirarlo una vez que esté caliente.
Suavizar los dolores de espalda
La cintura escapular (la parte superior del cuerpo) se va trabajando, estirando al máximo los omóplatos, la espalda y las lumbares. Después la cintura pélvica, insistiendo en la zona de los muslos, las pantorrillas y los tobillos. El agua tiene un efecto beneficioso para facilitar la amplitud de los movimientos. Esta actividad está recomendada para personas que sufren daños en la espalda o que han sufrido una fractura de talón. Es un excelente complemento para la terapia reeducativa.
Los ejercicios se hacen con un macarrón de espuma para mantener la estabilidad en el agua, o con una plancha para trabajar los abdominales, o incluso con un balón poco hinchado colocado entre las piernas, o entre las pantorrillas, o debajo de los brazos, para sentir bien el efecto contracción/distensión.
El aqua-relax
Practicado en agua caliente a 34º C, una sesión de aqua-relax es una mezcla de taï-chi, y de stretching. Es bueno para hombres estresados, o cansados, que necesitan una relajación total y absoluta.
Con el cuerpo inmerso en la piscina, con una luz tamizada, y en silencio, se aprende a dominar el cuerpo por el control de la respiración y de los gestos. A través de una serie de movimientos encadenados, inspirados en la gimnasia china, y realizándolos lentamente, sin ningún tipo de resistencia, con suavidad, se van estirando todas las partes de cuerpo.
El resultado: al final de la sesión, el espíritu se encuentra relajado, el cuerpo más tranquilo, y todo en general más revitalizado, lleno de energía y dispuesto a comenzar de nuevo la actividad diaria.