La anemia puede presentarse de diversas maneras, pero la comprensión de cómo ella afecta el buen rendimiento de los atletas y su manejo apropiado son requisitos indispensables para ayudar a los deportistas a alcanzar su potencial máximo.
La anemia es una disminución de los niveles de hemoglobina, que se mide en concentración de unidades de ésta o sea el número de glóbulos rojos. La hemoglobina es una proteína que contiene hierro y se encuentra en los glóbulos rojos.
Existen diferentes tipos y causas de anemia:
- Anemia por deficiencia de hierro: Se produce por una reducción en el número de glóbulos rojos que es causada por poca cantidad de hierro.
- Anemia por falta de de vitaminas: Resultante de una deficiencia en la dieta de vitamina B12 y/o ácido fólico.
- Anemia de células falciformes: Se la conoce también como hemoglobina S, es un problema grave que podría amenazar la vida, es un tipo de anemia hereditaria, las personas que la padecen sufre de dolor en las articulaciones y los huesos, también pueden producirse infecciones y hasta falla cardiaca.
- Anemia hemolítica: Es un problema que se caracteriza por un inadecuado número de glóbulos rojos circulantes causado por una destrucción prematura de estas células.
- Anemia crónica: Es el resultado de enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes o enfermedades relacionadas con la médula ósea.
- Anemia por pérdidas de sangre: Frecuentemente se debe a un sangrado gastrointestinal o a períodos menstruales prolongados. También la ingesta de aspirina o drogas anti-inflamatorias no esteroides puede causar sangrado gastrointestinal.
La anemia deportiva por su parte, es un tipo de anemia que no es considerada como una patología, ya que en ella los niveles de hierro y hemoglobina se diluyen por el aumento en el volumen de plasma total. Es más común entre los deportistas de resistencia como por ejemplo los corredores de fondo.
El hecho de que se incremente el volumen de sangre se debe a una adaptación que hace el organismo al entrenamiento aeróbico.
Existe otro tipo de anemia que también afecta a los deportistas y es la llamada anemia del corredor, conocida también como anemia de origen mecánico o hemólisis por esfuerzo, que es la destrucción de los glóbulos rojos.
Este tipo de anemia se produce por los micro-traumatismos que en forma reiterada sufre el pié contra el suelo. Como signos de esta dolencia podemos mencionar el incremento en el volumen de plasma con la destrucción de los glóbulos rojos, llamada hemoglobinuria (hemoglobina en la orina).
Asimismo, la destrucción de glóbulos rojos se puede también producir en otro tipo de actividades como por ejemplo el entrenamiento con sobrecarga, danza aeróbica y el remo.
Tanto los signos como los síntomas de la anemia pueden ser variados y depende de la gravedad, a que ritmo se desarrolla, la edad de la persona y si existen otras enfermedades como por ejemplo una dolencia cardiaca.
Si la anemia es ligera los síntomas pueden ser muy poco o inexistentes y no puede detectarse si no realiza una evaluación apropiada un médico, como por ejemplo un análisis de sangre.
Cuando se trata de una anemia por falta de hierro ésta puede ser identificada cuando se observa un número bajo de glóbulos rojos y cuando éstos son pequeños. En tanto que cuando se trata de anemia por deficiencia de vitaminas los glóbulos rojos son más grandes que los normales.
La anemia afecta negativamente el rendimiento y la capacidad para hacer ejercicio, también existe este tipo de reducción en los ejercicios de resistencia
Un atleta puede tener niveles normales de hemoglobina dentro de los de referencia estándar pero que estén por debajo de lo que es normal para él o ella.
Las personas que sufren de anemia cuando realizan ejercicio tienen un gasto cardíaco y de flujo sanguíneo muscular mayor al normal. Estos parámetros permanecen altos cuanto más es el esfuerzo del ejercicio, por el reducido contenido de oxígeno en la sangre.
La anemia también puede causar un agravamiento de algunas dolencias durante el ejercicio, que pueden incluir fallo cardíaco crónico, enfermedades coronarias, pulmonares y de arterias periféricas.
Generalmente la fatiga que causa el padecer de anemia produce una reducción del rendimiento del atleta cuando realiza entrenamiento con sobrecargas.
Cuando un deportista padece de anemia deberá estar supervisado por un médico en su entrenamiento, para que éste resulte seguro y le recete la ingesta de suplementos de hierro de ser necesario.
El médico buscará mejorar la resistencia del atleta y realizar las modificaciones pertinentes tanto en la dieta como en el tipo y tiempo de ejercitación. Estas modificaciones en el entrenamiento son bastante complejas por ello el profesional buscará siempre corregir el problema de anemia para que no afecte el rendimiento deportivo a largo plazo.
Una vez tratada la anemia se consigue que el entrenamiento vuelva a la normalidad y a no deberían observarse ningún tipo de limitación en su capacidad tanto deportiva como física.
Ante cualquier síntoma que puede reflejar la posibilidad de estar padeciendo de anemia se debe consultar de inmediato al especialista a fin de tomar las medidas necesarias y evitar problemas mayores.
11 de agosto en 3:26 pm |
Me gustaria recibir todo tipo de informacion relacionada a enfermedades de atletas, tengo uno hija de 15 años q lo practica, soy de argentina,. gracias