Cómo corregir la escoliosis

La composición de nuestra columna vertebral es una superposición de 24 huesos independientes que se encuentran distribuidos dependiendo de las zonas que ocupan. Así encontraremos siete cervicales, doce dorsales, cinco lumbares, además del sacro y el cóccix.

Estos huesos se encuentran ligados unos con otros por medio de formaciones denominadas fibrocartilaginosas.

Al observarse la columna de perfil puede verse una curva cervical y otra lumbar y si la vemos por detrás una columna normal se presentará como una línea recta.

Por otra parte, la columna vertebral está compuesta por diversas unidades funcionales óseas que se superponen y se mantienen equilibradas sobre la base sacra que por su naturaleza se adapta perfectamente a una doble acción, la de movimiento y la de sostén.

A su vez la columna vertebral posee determinadas curvaturas que le otorgan resistencia y elasticidad, favoreciendo la estática.

Las diferentes posturas que pueden verse han sido clasificadas en cuatro grados:

  • Postura excelente
  • Postura buena
  • Postura pobre
  • Postura mala

La postura es en realidad disposición de cada una de las porciones del cuerpo que se relacionan íntimamente con los segmentos adyacentes y con el cuerpo en su totalidad.

De esta forma una buena postura es la eficiente pero esto varía de acuerdo a cada persona y actividad que desempeña.

En una correcta postura intervendrán factores diversos como problemas de equilibrio, lucha contra la fuerza de gravedad, hábitos, actitudes y movimientos. También las modas inciden en una buena postura, tanto cuando se hace referencia a las prendas de vestir como con relación al tipo de calzado que se utiliza a diario.

Para lograr una buena postura es necesario que el ángulo de abertura de las puntas de los pies no exceda de 30º, el arco interno debe ser elástico y el tendón de Aquiles debe tener una continuidad como si fuese una sola línea con la pierna. También, las rodillas influyen en una buena postura así como el tronco en general.

Por todo ello, un estado equilibrado de la columna vertebral será siempre el resultado de una acción combinada en la que tienen intervención los discos vertebrales, músculos y ligamentos.

A través de la exploración clínica de la columna vertebral es posible obtener datos sobre el estado general de la misma y la relación que tiene con los diversos segmentos corporales.

Existen una gran diversidad de ejercicios correctivos,  pero es necesario antes de comenzar a realizarlos hacer algunos ajustes a nivel físico y también psíquico, que harán que los ejercicios propiamente dichos sean efectivos.

  • El aumento de la movilidad: Indispensable en la primera etapa de un tratamiento correctivo y en el comienzo de cada sesión. Son movimientos de amplitud articular que se realizan en todas las direcciones. Es un trabajo de estiramiento que haciéndolo de manera localizada sus resultados son muy efectivos.
  • Desarrollar la fuerza muscular: Es importante el desarrollo de esta fuerza para generar que la zona a tratar se encuentre flexible, realizándose contracciones isométricas primero y concéntricas después.
  • Reajustar el control postural: En conjunto con los trabajos que se realizan para obtener mayor flexibilidad y fuerza se deben intercalar reajustes en las posturas generales.
  • Mejorar la condición general: Esto se logra a través de ejercicios adecuados y planificados.
  • Estimular la corrección psicosomática: Muchas veces el vicio de una mala postura genera repercusiones a nivel psicológico ya que influyen sobre las funciones y formas del propio cuerpo.

Asimismo, la gimnasia correctiva tiene como fundamento el accionar sobre una cantidad de principios técnicos cuyo dominio le permitirá al fisioterapeuta diseñar los ejercicios específicos para cada paciente.

Así, una postura inicial correcta para comenzar los ejercicios será de gran ayuda en el tratamiento. También el hecho de hacer una selección apropiada de los movimientos, tanto los regulados o conducidos como los de impulso (oscilaciones y lanzamientos).

Además, todos los ejercicios deberán siempre ser ejecutados en un amplio recorrido articular para provocar tanto contracciones como elongaciones máximas. Siendo que las contracciones musculares que deben utilizarse son las contracciones isométricas y las isotónicas.

Por último, cabe recordar que los movimientos deben ser vivenciados ya que ejercicios motores en gimnasia correctiva carecen de todo sentido práctico, siendo las repeticiones una forma de reeducación motora.

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