Cuidado con el Síndrome Sarkozy
Una nueva patología en hombres de edades comprendidas entre 35 y 55 años ligada con la apariencia física incementa el número de indivíduos que deciden someterse al bisturí en busca de la eterna juventud.
La alteración emocional comienza cuando al mirarse en el espejo observan su cuerpo y se sienten acomplejados por la pérdida de cabello, la barriga protuberante, las bolsas debajo de sus ojos, la frente fruncida, la papada flácida, y los pectorales o glúteos caídos. Estos hombres sufren por no querer desmerecer ante sus parejas, quienes por lo general son mucho mas jóvenes y atractivas.
El cuadro descrito ha sido bautizado por los cirujanos estéticos como Síndrome Sarkozy, y consiste en una alteración del ánimo que sufren muchos hombres maduros que conviven con mujeres más jóvenes que ellos; el nombre viene en alusión al presidente de la República francesa casado con la bella Carla Bruni, modelo, cantante y 13 años más joven que él.
En palabras de Carlos J. Cano, especialista de la unidad de cirugía y medicina estética del complejo hotelero y sanitario Incosol de Marbella, los hombres ya no se operan sólo para reparar defectos físicos o para mantener una imagen profesional entusiasta y jovial, sino por razones que atañen a su esfera más privada: Suelen tener más de cuarenta años, se acaban de divorciar, buscan pareja o su mujer es mucho más joven que ellos.
El Síndrome de Sarkozy ataca a hombres maduros con poco tiempo libre que desean tratamientos no agresivos para mantener y mejorar su aspecto, sobre todo facial. No disponen de días para largas bajas laborales, ni de tiempo para ir a consultas de médicos en horarios de oficina, ni de voluntad para aplicarse cremas diarias.
En las consultas masculinas predominan los tratamientos faciales de medicina estética, es decir, los que se hacen en una o varias sesiones, y que no interfieren con sus actividades diarias y no serán evidentes cuando vuelvan al trabajo: botox, rellenos faciales y láser de rejuvenecimiento.
Las intervenciones más solicitadas son trasplante de pelo, blefaroplastia o corrección de párpados caídos, rinoplastia o cirugía de nariz, gluteoplastia o aumento de glúteos, lifting facial, liposucción y la reducción del tejido graso en el pecho.
Otros procedimientos que están ganando popularidad son el grabado abdominal, que permite modelar los abdominales creando una apariencia musculosa y plana; los tratamientos de depilación para eliminar o reducir el vello del pecho o de la espalda a través de láser; y el alargamiento de pene o faloplastia.
En relación al Síndrome Sarkozy, la prensa ha dado poca importancia a la identificación que hacen los especialistas en la necesidad de los hombres por mejorar su apariencia para ser mas merecedores de sus jóvenes parejas, resaltando el hecho de que son hombres famosos involucrados en separaciones y nuevos amoríos con hermosas doncellas.
En este sentido se ha dicho que, además del presidente de Francia, el presidente de Rusia Vladimir Putin padece del Síndrome Sarkozy por separarse de su esposa y hablar de su futura boda con Alina Kabaeva, una joven y hermosa gimnasta rusa. La noticia fue dada por el diario Moskovski Korrespondent, multiplicada por muchos otros medios y desmentida por el mismo Putin.


Mayo 6, 2008
Todo lo que hacen los hombres por las mujeres
Mayo 7, 2008
Mayo 7, 2008
a vaina mala, como si operandose fuesen a llegar a ser eternos :S
Mayo 13, 2008
Pues será nueva la patología, pero el síntoma tiene mucho que lo observo entre mis congéneres, obsesionados por la juventud, (conocí a un 60ton, con una esposa de 20 que todos los días se iba al rastro a beber sangre “caliente” de res, para mantenerse en forma) si, y yo era un crio!!!