Antes que nada, hay que especificar que el amaranto no es un cereal, sino es considerado como un pseudocereal.
Tiene alto valor nutritivo, su aprovechamiento es integral, su ciclo de cultivo es breve, y tiene la capacidad de crecer en condiciones adversas (resistentes al frío, la sequía, la altura y los suelos pobres).
Dispone un alto valor nutritivo debido a la cantidad y calidad de sus proteínas, contiene el aminoácido lisina, esencial en la alimentación y limitante en la mayoría de los cereales, además de glicina, triptófano, metionina y el ácido glutámico; ideal para niños y mujeres en etapa de gestación y amamantamiento, ya que supera el valor protéico de la leche.
También, posee fibra dietética, vitamina A, E, C y del complejo B, acido fólico, grasas poliinsaturadas y es bajo en gluten.
El aceite de amaranto es de buena calidad; contiene altos niveles de ácido linoléico y no tiene colesterol.
Las hojas poseen un alto contenido en calcio, hierro, magnesio, fósforo y vitamina A y C, convirtiéndolo en un buen complemento junto con los granos. Se recomienda comer las hojas tiernas y cocidas para evitar agentes antinutrucionales como los oxalatos y nitritos.
El amaranto reventado o cereal de amaranto tiene diversas aplicaciones. Con éste producto pueden realizarse dulces artesanales, granolas, harinas integrales o sémolas, frituras, panificados, pastas, aceites comestibles, papillas para bebés; y con las semillas, barras energéticas, y galletitas.
Las galletas y panes adicionados con harina de amaranto son un alimento hipoalergénico para los que padecen intolerancia al gluten, y no pueden consumir panificados a base de harina de trigo. Por lo tanto, es apto para pacientes celíacos.
Su consumo se recomienda para pacientes con problemas en la masticación, ancianos, anémicos, desnutridos, pacientes con osteoporosis y pacientes oncológicos. Es, también, ideal para deportistas y para el desarrollo muscular.
Disminuye las concentraciones séricas de triglicéridos y colesterol en dislipidemias y enfermedades cardiovasculares.
El contenido de fibra dietética presente, es apropiado en las enfermedades crónico- degenerativas, como la diabetes mellitus y la obesidad; y utilizando las hojas en infusiones, es eficaz para tratar la diarrea.
Sus granos son de cocción rápida y posee un sabor suave y agradable, similar al mijo, aunque de textura más crocante. Tiene un comportamiento similar al maíz pisingallo, es decir que explota y se convierte en grano inflado.
Luego del lavado y un breve tostado, se agrega el doble de cantidad de agua y se cocinan durante 15 minutos a fuego lento, sin el agregado de sal durante su cocción. Generalmente, triplican el volumen una vez cocinados.
Pueden usarse en rellenos, budines, tartas, ensaladas, sopas, pizzas, croquetas, tortillas, entre otras preparaciones; así como, también, es adecuada la combinación con otros cereales para cubrir la carencia de gluten de estos granos y el valor proteico del cereal con el que se mezcla.
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"En realidad la veo un poco incompleta.. muy falta de alimentos esenciales como por ejemplo, por q..."
"Hola Greko, El NO no aumenta la hipertensión sino que la reduce ya que es un vasodilatador, ..."