Hoy en día, la lista de componentes de los champús se parece a la de una receta de cocina. Manzana, huevo, almendra, miel, albaricoque… Pero estos ingredientes ¿son realmente eficaces para el pelo? ¿Se puede nutrir el cabello dándole “de comer”?
Los champús multiplican las promesas en sus embalajes. Y, normalmente la propuesta de los beneficios pasa por las frutas, las plantas, los huevos, y otros alimentos de un extenso menú.
Antes de nada digamos que no existen los productos milagro para el pelo. Un champú es un champú, y su misión esencial es la de lavar el pelo, cosa que normalmente suelen hacer muy bien. Pero, no puede transformar el conjunto de nuestro pelo en lo imposible de conseguir.
Las promesas de los champús son como las pompas de jabón… Basta con ver la lista de sus ingredientes: casi siempre en inglés, lo que hace que sólo sea comprensible para un cierto tipo de público, y tan similar a la de cualquier otro champú de venta en el mercado.
El famoso champú al huevo
Todo el mundo ha probado, al menos una vez en su vida, un champú a base de huevos. El argumento: las proteínas nutren el pelo. Pero en realidad, si el cabello está constituido principalmente de queratina, no podrá beneficiarse de este aporte suplementario con otras proteínas.
Nuestro cuerpo está constituido de un 60% de agua, y por lo tanto, cada ducha que nos damos no nos trasforma en un mister músculos.
Las frutas
Todo champú que se precie debe ofrecer entre sus ingredientes la manzana verde. Es cierto que su aroma es agradable y deja un suave perfume en el pelo. Pero, en realidad, estas son las únicas virtudes que podemos esperar obtener de estos cuidados a base de frutas. En realidad, las manzanas, lo único que nos podrán proporcionar será su agradable perfume, y poco más.