Perder peso con el régimen Atkins

El régimen Atkins está constituido por cuatro fases. La primera fase dura al menos dos semanas, durante las cuales las fuentes de glúcidos (azúcar, productos azucarados, féculas, legumbres, frutas, leche, y yogurt) se deben evitar, y no deben superar los 20 g de glúcidos al día.

La segunda fase reintroduce gradualmente alimentos que contienen glúcidos, como las frutas, los cereales y los lácteos. Esta fase dura hasta que la pérdida de peso restante sea de 2 a 4 kg.

La tercera fase o fase de estabilización permite aumentar 10 g el aporte glucídico diario. Cuando el peso deseado es estable durante cuatro semanas, es posible pasar a la última fase. Esta última dura toda la vida y la cantidad de glúcidos depende de cada cual y del nivel de ejercicio físico.

Se trata de un régimen hiperproteico e hiperlipídico que excluye los cereales, las féculas, frutas, productos azucarados y lácteos y favorece el consumo excesivo de carne, pescado, huevos, grasas animales y vegetales, queso y verduras.

No se tiene sensación de hambre ante la gran cantidad de proteínas. Un exceso de colesterol acompañado de una ausencia de fibras y de vitaminas, conlleva un cierto cansancio y estreñimiento. Este régimen debe ser seguido durante toda la vida para conservar su eficacia y la posibilidad de consumir un alimento glucídico en pequeñas cantidades una vez a la semana (un vaso de alcohol, un poco de féculas, o una fruta…).

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