• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura

¿Formáis parte de los hombres a quienes les gusta aportar el toque final colocándose algo sobre la cabeza? ¿Sombrero, gorro, o visera, cuál es el modelo perfecto para cada caso? ¿Sabéis cómo llevar correctamente el modelo que mejor se adapta a cada estilo? Hoy presentamos una guía completa para este complemento, que aporta el toque final a un estilo absolutamente exclusivo.

Los principales tipos de sombrero para hombre

El Fedora es el más conocido gracias al Borsalino, el nombre de la célebre marca. Se le reconoce por sus alas anchas, el hueco de la parte superior, y su galón. Hoy en día, se adapta a cualquier situación. El Fedora se lleva tanto con traje como con un look casual. Para ir más con la tendencia del momento, se puede optar por el «trilby», su hermano con las alas menos anchas.

El bombín es un sombrero redondo. Se trata del mítico complemento de espíritu vintage y muy británico, y muy difícil de no tener en la cabeza la imagen de Charlie Chaplin cuando pensamos en él. De hecho se ha convertido en un sombrero cada vez más formal, y se conserva para un estilo mucho más cuidado. Normalmente se escoge de buena calidad, para no correr el riesgo de terminar con una boina sobre la cabeza.

Panamá

El Pork Pie Hat es difícil de llevar, pero vuelve con fuerza. Se conoce por la parte superior plana, las alas redondas, y más bien finas. Normalmente es oscuro, o negro, y se puede llevar de forma clásica o con un estilo casual, de algodón o de fieltro.

Finalmente, el Panamá es el símbolo del verano, al igual que el canotier. El modelo tradicional está confeccionado de paja clara y finamente trenzada. Es el equivalente estival del Fedora. Se trata de un modelo más o menos anguloso y redondeado, de tamaño variable según el efecto buscado, y puede ir combinado con un traje.

¿Cómo escoger el tamaño?

Para escoger el tamaño correcto de sombrero, la cuestión es muy sencilla. Basta con tomar un metro y medir el perímetro de la cabeza por mitad de la frente y por encima de las orejas.

Las personas que tienen un rostro ovalado se lo pueden permitir todo, los sombreros rectos y estructurados, o los que son más redondos que se adaptan perfectamente a la forma de la cara.

No obstante, si se tiene una cara alargada, se deben evitar los modelos rectos o con la parte superior demasiado alta. Se debe optar más bien por un sombrero con alas anchas tipo Fedora. En invierno, un gorro o una boina van muy bien.

Los rostros cuadrados no están hechos para las formas rectas. Los sombreros redondos como el bombín se recomiendan para suavizar los rasgos. Los rostros redondos se debe olvidar del Bombín y decantarse por el modelo Fedora o por una boina de líneas muy rectas.

La gorra con visera

Al igual que para el sombrero, existen diferentes tipos de gorras, y por tanto diferentes formas de llevarlas. La gorra Gavroche dispone de una forma redonda, bastante plana y con una visera corta. Es el New Boy Cap de los vendedores de periódicos del siglo XX. Está confeccionada de tweed y de cuadros, y se lleva normalmente con un estilo deportivo.

La boina o gorra plana es más elegante. Está confeccionada normalmente de tweed pero también con otro tipo de material y colores. Es un modelo muy original para llevarlo todos los días.

La gorra deportiva con visera plana o curva se puede llevar con un look casual streetwear. Pero cuidado, este tipo de modelo no se adapta bien a cualquier cabeza.

Los adeptos del gorro

El gorro se debe colocar correctamente sobre el pelo, y detenerse justo en la parte superior de la frente. Va muy bien con todo tipo de estilos y con cualquier forma de ropa. Por su lado, el gorro largo u oversize se reserva para el streetwear.

Los sombreros que se deben evitar

Finalmente, para completar esta guía de complementos para la cabeza, una advertencia: hay que dejar de lado el modelo bob y el sombrero cowboy. Ciertamente, llevando algunos de estos dos tipos es muy posible que se pueda meter fácilmente la pata, en cuestión de moda y de tendencia.