• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

Perder peso lentamente no sería más eficaz que perderlo rápidamente, según un estudio australiano que contradice los consejos generalmente dados a las personas que siguen algún tipo de régimen.

Las mismas posibilidades de volver a engordar

Realizado por investigadores de la Universidad de Melbourne entre 204 hombres y mujeres obesas, repartidos en dos grupos, el estudio ha demostrado que los que seguían un régimen rápido, al igual que los que lo hacían con uno más lento, tenían a largo plazo las mismas posibilidades de recuperar lo esencial del peso perdido.

El primer grupo siguió un régimen más restrictivo, 450 a 800 calorías al día, durante 12 semanas, mientras que el segundo grupo redujo su aporte energético en 500 calorías al día durante una duración de 36 semanas, precisa el estudio publicado en la revista médica The Lancet Diabetes and Endocrinology.

Vientre planoLos que, tras el régimen, habían perdido el 12,5% o más de su peso, se vieron luego sometidos a un régimen de crucero durante tres años.

Al final del experimento, las personas de los dos grupos habían recuperado un poco más del 70% de los kilos perdidos. “Nuestros datos deben incitar a las comisiones que desarrollan las recomendaciones clínicas para tratar la obesidad, a que modifiquen sus consejos”, indican los investigadores.

No perder más de 500 gramos por semana

Generalmente, se aconseja a las personas que hacen un régimen que no pierdan más de 500 gramos por semana. El estudio muestras algunas diferencias a corto plazo entre los dos grupos: 81% de los que seguían un régimen muy restrictivo alcanzaron su objetivo de pérdida de peso, contra sólo la mitad del otro grupo. Las personas del primer grupo fueron menos numerosas en abondonar su régimen a medio camino.

Para explicar este resultado, los investigadores avanzan la hipótesis de que el organismo, privado de azúcar, se pone a quemar grasas y a producir cuerpos cetónicos, sustancias que tienen la capacidad de reducir la sensación de hambre.

“Perder peso rápidamente puede igualmente motivar más a los participantes a que sigan el régimen”, añaden. Pero, a largo plazo, no hay diferencia entre los dos grupos, todos recuperan lo esencial del peso perdido”.