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Son muchas las formas de llamar al squat, podemos definirlo como squat profundo, squat completo o deep squat. En realidad se trata de un ejercicio que intenta que los glúteos casi toquen el suelo, por tanto la expresión americana Squat Ass to Grass sería la más correcta, porque describe mejor el movimiento del cuerpo a la hora de realizar el ejercicio.

Pero independientemente del término utilizado, todos designan al ejercicio de squat efectuado en amplitud máxima, y por tanto por debajo de los muslos en paralelo con el suelo. Conviene recordar que el squat es un ejercicio compuesto, que moviliza la mayoría de los músculos de la parte baja del cuerpo. Por esta razón, está considerado como uno de los movimientos indispensables para el desarrollo de la fuerza y de la masa muscular. De forma paradójica, es el movimiento más controvertido, porque existe una gran confusión en cuanto a la seguridad y la correcta ejecución de este movimiento, sobre todo en amplitud completa.

Algunos dicen que el squat profundo, es decir bajando al máximo los glúteos, es el modelo de ejercicio que presenta mayores beneficios. Otros piensan que esto puede hacer daño a las rodillas y a la parte baja de la espalda.

Musculación glúteos

Un movimiento natural

Para comenzar, conviene recordar que antes de vivir en una sociedad sedentaria, nuestros antepasados estaban habituados a efectuar todo tipo de movimientos que la mayoría de adultos tendrían dificultad en efectuar hoy en día. Mantenerse en cuclillas, por ejemplo, era una posición corriente en la vida cotidiana. Estas personas efectuaban por tanto de forma regular un squat completo, lo que les permitía mantener cierta flexibilidad y el control motor para el desarrollo del movimiento.

En nuestras sociedades modernas, además del hecho de que no se efectúan ciertos movimientos, cada vez se pasa más tiempo sentado en una silla, lo que contribuye a una pérdida de la movilidad de las caderas y de los tobillos, y afecta a la capacidad para ponerse en cuclillas. Esto provoca igualmente una pérdida del control neuromuscular que permite ejecutar correctamente un squat completo. La consecuencia es que por debajo de la posición sentada, la mayoría de personas no son capaces de mantener el equilibrio.

El squat profundo permite un mejor desarrollo muscular en general. Simplemente, el hecho de ponerse en cuclillas exige un trabajo muscular más importante, en particular de los músculos de la parte baja de la cadena posterior.

Realizar un squat profundo es igualmente muy eficaz para desarrollar la fuerza. Concretamente, realizar el squat hasta la paralela con una carga pesada es menos eficaz para aumentar la fuerza que realizando un squat completo con una carga menos pesada. Si se pretende trabajar la musculatura y aumentar la fuerza, no conviene hacer como los deportistas que cargan la barra con más de 200 kilos y que descienden algunos centímetros en cada repetición. Tomar una barra mucho menos pesada y descender mucho más bajo es mucho más eficaz.

Un squat completo y profundo garantiza un trabajo mucho más eficaz de los músculos de la parte de los glúteos. Algunos estudios demuestran que el glúteo mayor es un 25% más activo cuando se realiza un squat completo con relación a un squat efectuado solamente hasta la paralela.