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El sistema de clasificación de cuerpos establecido por William H. Sheldon, llamado somatotipia, tiene una escala que va desde 1 a 7. Uno indica la característica mínima, siete la máxima, y cuatro la media.
El primer número de las tres categorias numéricas representa los atributos endomórficos, el segundo, los mesomórficos, y el tercero los ectomórficos. Veamos cada uno de ellos.
Endomórfico: de contornos redondeados, suaves y lisos, con predominio del abdomen sobre el tórax, hombros altos cuadrados y cuello corto. Los deportes en los que la propia masa es importante son los que mejor se adecuarán a las personas con esta tipología, principalmente disciplinas de combate. No recomendados son los deportes en los que ha de soportarse el propio peso, como la carrera.
Mesomórfico: se caracteriza por huesos largos, cubiertos con músculos gruesos; de tórax ancho, la cintura es relativamente fina y los músculos abdominales prominentes y gruesos. Es el tipo de deportista por excelencia. Todas las actividades físicas están recomendadas para él.
Ectomórfico: más bien es lineal y frágil, con huesos pequeños y músculos finos, hombros caídos y tendencia a escápulas aladas. La ventaja deportiva de un ectomórfico estriba en su reducido peso. Muchos atletas de fondo mantienen sus tipologías entre la meso y la ectomorfia: maratonistas y ciclistas principalmente.
Debes tener en cuenta que la mayoría de las personas no se identifican con un biotipo puro, es decir, casi nadie es completamente endomorfo, mesomorfo o ectomorfo. Cada uno de nosotros compartimos características que pertenecen a varios biotipos. Lo mas adecuado sería indicar que se tiene tendencia a uno u otro de ellos, según la predominancia de las características.
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Biotipos y culturismo

Si una persona que entrena con pesas construye músculo con rapidez, pero tiene tendencia a acumular grasa con la misma velocidad, se encuentra en una situación en la que se combinan el mesomorfo y el endomorfo.
En cambio, si aunque posea buena forma le cuesta aumentar el tamaño de sus músculos, el individuo en cuestión es más ectomorfo que mesomorfo.
Siempre debemos ubicar el biotipo según la tendencia que tenga cada uno, de esta manera, podremos planificar con exactitud los requerimientos de dieta y ejercicios para cada persona.
La importancia de los biotipos para el culturismo está en que el entrenamiento efectivo requiere reconocer nuestro biotipo básico, y luego entrenar y hacer dieta correctamente. Un mesomorfo tiene mas posibilidades de obtener éxito en el culturismo, con las mayores probabilidades de triunfo.

¿Porqué el músculo se convierte en grasa?

Nuestro biotipo básico es el que tenemos sin entrenar. Por ejemplo, la mayoría de los campeones culturistas comienzan delgados y desarrollan músculo gradualmente. Su biotipo es ectomesomorfo.
Eso significa que si dejan de entrenar sus músculos hipertrofiados se reducen, y vuelven a ser delgados.
Lo mismo sucede con un endomesomorfo, que revertiría a una tendencia hacia la obesidad, si no cuida su dieta.
De ahí nace el viejo dicho de el músculo se convierte en grasa. Si una persona con características endomórficas deja su actividad física y continúa comiendo el mismo número de calorías, sus músculos se encogerán y su grasa corporal aumentará. Por lo tanto, parece que sus músculos se han convertido en grasa.