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Tanto correr como caminar son ejercicios aeróbicos que pueden ser realizados de forma independiente, sin necesidad de asistir a un gimnasio. Pero para realmente ejercitarse deben seguirse algunas pautas básicas.

Para ejercitarse con una caminata ésta deberá ser a un ritmo relativamente rápido y sobre todo continuo, para que se produzca la elevación de la frecuencia cardíaca y se quemen calorías,  lo mismo ocurre cuando se realiza una caminata rápida o se sale a correr.

Pero, ¿cuál de las opciones es la que más conviene realizar?

En realidad no existe una respuesta única que sirva para todas las personas, sino que es algo individual. Quien va a practicar la actividad, ya sea caminar o correr,  deberá tener en cuenta ciertos parámetros ya que no es lo mismo una persona con sobrepeso y que lleva una vida sedentaria a una que entrena y desea con esta actividad mejorar su resistencia aeróbica.

¿Correr o caminar, qué actividad es mejor? 1La elección entre caminar o correr siempre dependerá de los objetivos de cada uno, como también de sus preferencias personales y obviamente de su estado físico para hacerlo.

El caminar simplemente no lleva consigo realizar ningún esfuerzo extra para el cuerpo y por lo tanto no producirá el beneficio que sí genera una actividad física. Por ello para ejercitarse por medio de una caminata ésta será a ritmo continuado y relativamente rápida.

Por supuesto que correr quemará mayor cantidad de calorías que caminar, a pesar que la diferencia es mínima teniendo en cuenta la velocidad a la que se camine.

Existen otros puntos a tener en cuenta antes de elegir entre correr o caminar, ya que ambas actividades son aeróbicas y por lo tanto queman calorías beneficiando el aparato cardiovascular. Sin embargo, la diferencia radica en que caminar es un tipo de actividad considerada de bajo impacto y por ello no perjudica las articulaciones, es menos intensa y también más placentera. Por todas esas razones se recomienda para personas que llevaban una vida sedentaria y comienzan a realizar ejercicio.

Por otro lado, las personas que padecen de obesidad sufren el efecto del propio peso en sus articulaciones y un ejercicio de alto impacto las podría perjudicar, para este tipo de personas la mejor alternativa es la de hacer caminatas hasta que su forma física y estado general mejoren.

En cambio, para personas que ya poseen entrenamiento físico y sólo desean mejorar su resistencia aeróbica, es bueno alternar períodos de caminatas con correr, dado que esta es la opción más saludable para progresar, debiéndose disminuir de forma gradual los minutos de caminata incrementando los de carrera.

Para quienes tienen un estado físico excelente, lo aconsejable es correr e ir ajustando el tiempo de acuerdo al objetivo deseado, como por ejemplo correr sólo en la etapa de calentamiento (requerirá pocos minutos) correr para mejorar la resistencia aeróbica y además quemar calorías (requerirá de unos 20 minutos omo mínimo) así se estimulará la quema de grasas.

Como conclusión entonces, la elección entre correr o caminar va a depender en primer lugar de la persona y sus características particulares, siendo aconsejable consultar un especialista para poder sacar el mayor beneficio a la ejercitaión elegida.