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Tan agradable como sensual, el masaje de cabeza tiene muchos beneficios, y mejor si lo hacemos en pareja. Lo primero que debemos saber es que el cuero cabelludo está constituido por dos tipos de captadores.

Están los que reaccionan con la temperatura ambiental, y hacen que el vello se erice cuando hace frío; y los que se conectan a la expresión de las emociones, haciendo que la raíz del pelo se estimule.

Un juego sensual

Curiosamente, el masaje de cabeza puede excitar un gran número de puntos altamente erógenos de nuestro cuerpo. Lo primero que debemos saber es que no se necesita ningún tipo de aceite para realizar un masaje de cabeza.

El masaje de cabeza 1Sin embargo, para crear la situación ideal, se recomienda quemar un poco de incienso, y encender algunas velas, poniendo la habitación a media luz.

No hay nada más sensual que nos den un masaje de cabeza como preámbulo de una exitosa relación sexual.

Crear el ambiente

Lo primero de todo es crear el ambiente necesario para realizar el masaje de cabeza. Lo ideal es que tanto el masajista como la persona que lo va a recibir estén desnudos o con poca ropa encima.

La posición ideal: el masajista se coloca en el sofá, y la otra persona se sienta en el suelo, apoyando la espalda sobre las piernas del masajista. Necesitaremos un cepillo para el pelo, pero que sea suave, así como un peine de púas grandes.

Pondremos un poco de música ambiental relajante, tipo zen o nueva era. Ahora ya podemos empezar a dar el masaje: cogemos el peine y empezamos a desenredar el pelo de nuestra pareja (que está con los ojos cerrados). El peinado se realiza de la frente hacia la nuca.

Primero lo hacemos con suavidad, y después lo haremos en sentido contrario, peinando el cabello en el sentido inverso del crecimiento, dejando que el pelo de nuestra pareja caiga hacia delante.

Como si fuera un champú

Después, con las yemas de los dedos de las dos manos, apoyándolos verticalmente sobre la frente, a la altura de las cejas, presionaremos recorriendo el cuero cabelludo, como si estuviéramos marcando los surcos de una tierra que va a ser sembrada.

Realizaremos fricciones digitales en círculo, como cuando nos lavamos la cabeza con el champú.

Esta técnica sirve para relajar toda la piel del cráneo, eliminando las tensiones acumuladas por el estrés. Este ejercicio lo haremos hasta que notemos que la cabeza de descontrae y acompaña el movimiento de nuestras manos. Con tres veces que apliquemos este método debería ser suficiente para conseguir una buena relajación.

Después pasaremos a la fase de cepillado, de forma uniforme y constante, con la presión adecuada, ni muy fuerte, ni muy flojo. La sensación es de una relajación total.

Tras este ejercicio, con el mismo cepillo golpearemos suavemente la zona superior de la cabeza, entre la frente y la coronilla. Algunos orientales piensan que este método puede llevar al orgasmo. En cualquier caso, si el clímax no se alcanza, el masaje de cabeza es un buen comienzo para un final mucho más placentero…