• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura

¿Qué es la escalada deportiva?

La escalada deportiva consiste en subir una superficie vertical, ayudándose únicamente de los brazos y las piernas. La finalidad es fundamentalmente la de llegar hasta la cima.

Dependiendo de si se practica en sala o en un entorno natural, el deportista evoluciona sobre el muro, una pared, o una falla natural. Cuando se efectúa en una sala, la actividad se realiza sobre una superficie que imita las grades paredes rocosas, con una serie de apoyos. La principal ventaja de esta técnica de escalada es que se puede realizar a lo largo de todo el año.

En plena naturaleza, la escalada se realiza siempre a través de alguna falla. En las dos situaciones, existen dos técnicas posibles: en un primer tiempo, se trata de ir evolucionando verticalmente con la ayuda de instrumentos propios para ese tipo de técnica. Se trata de la escalada artificial.

La escalada deportiva 1Ese primer método es mucho más seguro, que en la escalada al aire libre. Esta segunda técnica consiste en subir a lo largo de una superficie vertical, ayudándose únicamente de los apoyos naturales que presenta la piedra. Los dedos de las manos y de los pies son requeridos con mayor intensidad que en la escalada artificial.

La escalada y la salud física en general

Este deporte, consistente en ir progresando sobre una superficie vertical, es beneficioso tanto para el cuerpo como para el espíritu. En el plano físico, la escalada consigue que se desarrollen unos brazos de acero y unas piernas bien formadas. Estas partes del cuerpo son puestas en activo a lo largo de toda la subida, y los músculos están trabajando permanentemente.

Además, la escalada refuerza la espalda y la cintura abdominal. Los esfuerzos constantes que hacen trabajar estos músculos garantizan el equilibrio. Finalmente, las manos y los pies, particularmente los dedos de los pies y de las manos, se hacen más robustos. A nivel mental, este deporte contribuye a tener confianza en uno mismo, y a saber superarse ante las dificultades.

La escalada puede ser practicada por todos, sin distinción de sexo ni de edad. Para los niños, es recomendable no comenzar antes de los seis años. En general, el equipamiento para la escalada está compuesto por una camiseta, un pantalón cómodo, y unas zapatillas específicas para las subidas sobre roca.

El calzado debe poder adherirse correctamente a la superficie que se quiere escalar. Además de esto, un buen escalador debe llevar arnés, cuerda, mosquetes, magnesio, entre otros tantos instrumentos para la seguridad personal. También se recomienda el uso de un casco protector.