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Según los principios de la medicina china, una mala circulación de la energía es capaz de poner en jaque el equilibrio del cuerpo. Desde la acupuntura, al Qi Gong, estas disciplinas terapéuticas están destinadas a restablecer la armonía en el seno de los flujos de energía.

En China, la medicina se transmite de generación en generación. Cuanto mayor sea el número de generaciones anteriores dedicadas a la medicina, mayor es el prestigio y el respeto recibido. La medicina china tiene más de 5000 años, y se interesa sobre todo en la comunicación de las diferentes funciones orgánicas.

Las ramas del conocimiento

Estas están estrechamente ligadas las unas a las otras, a través de una corriente de energía llama «Chi». Esta energía está en la base del principio medicinal chino. Según este principio, la enfermedad es el resultado de un bloqueo o de ciertos desequilibrios energéticos.

Las claves de la medicina china 1Todo el arte medicinal consiste en restablecer la armonía en el seno de estos flujos de energía. Esta forma de medicina dispone de tres grandes disciplinas: la fitoterapia, la acupuntura, y las terapias manuales.

A estas tres técnicas fundamentales se añade la dietética, con su efecto curativo y preventivo, y por supuesto las gimnasias energéticas basadas en la circulación armoniosa del chi: Tai-chi; Qi gong… El médico se especializa en una de estas cinco ramas citadas.

La acupuntura

Se trata de una auténtica cirugía de la energía. La acupuntura permite restablecer un nuevo equilibrio. Los textos médicos chinos dicen que el cuerpo humano es recorrido por líneas energética llamadas meridianos. Estas líneas son doce, y cada una corresponde a un órgano.

A través de una serie de puntos situados en su trayecto, se puede actuar directamente sobre los órganos que se pretenden tratar (estómago, bazo, intestino, etc.). Si el bazo está sobrecargado, o el hígado no funciona bien, vienen los problemas. Las agujas colocadas sobre ciertos puntos estimulan o inhiben su funcionamiento, en función de las necesidades.

La fitoterapia

Se trata de la disciplina reina por excelencia. Hoy en día, la fitoterapia trata con más de cuatrocientas especies vegetales diferentes. El tratamiento consiste en la administración de fórmulas compuestas por raíces, cortezas u hojas en forma de infusión o de pastillas.

La elección de las plantas y la posología dependen, no tanto del origen del problema, sino del «estado energético» del paciente.