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Cuando vemos publicitado en los medios de comunicación algo sobre la práctica del yoga, normalmente va dirigido a un público femenino, con fotos de mujeres llevando el último modelo de ropa de yoga a la moda, efectuando posturas cada vez más complejas, y utilizando la colchoneta de yoga con los colores tendencia del momento.

Es una excelente forma de influenciar a las mujeres para que practiquen yoga, pero esto solo muestra únicamente una falsa representación sobre esta práctica milenaria. De hecho, desde su creación, el yoga ha sido enseñado e influenciado por muchos hombres.

El yoga tiene como base el equilibrio, incluido el equilibrio de las energías masculinas y femeninas en el seno de cada individuo. Muchos atletas y celebridades masculinas adoptan el yoga con el fin de sentirse con mejor salud y estar más relajados, y más atractivos.

Asana

El yoga va contra los valores del hombre

Existe un mito común según el cual el yoga está relacionado con la religión o con un sistema de creencias curioso. En realidad, la filosofía del yoga se distingue de las cuestiones relativas a la religión.

El yoga consiste en unir el espíritu, el cuerpo y el alma. A pesar de que la espiritualidad está incluida, no existe ninguna exigencia específica concerniente a las creencias que se deben adoptar. El yoga mejora la confianza en uno mismo, y la unidad con los aspectos espirituales de la vida.

Si solo se buscan los beneficios físicos, entonces solo basta con realizar las posturas de yoga sin ningún tipo de meditación con los mantras. Basta con respirar, estirarse y concentrarse. Al igual que la meditación, el yoga es una herramienta y se puede utilizar en diferentes contextos.

El yoga no es un auténtico ejercicio

La creencia occidental sobre el ejercicio es falsa. Muchas personas creen que si no se suda y si la frecuencia cardíaca en el esfuerzo no aumenta mucho, entonces no se trata de un buen ejercicio. Esta creencia está profundamente interiorizada en el espíritu de los hombres.

A menos de estar expuesto a otras formas de práctica orientales, como por ejemplo las artes marciales, probablemente no se sabe que los músculos pueden beneficiarse igualmente de la ausencia de acción o de ligeros esfuerzos.

El yoga puede ayudar a tonificar y reforzar todos los grupos musculares. Se puede incluso conjugar la práctica del yoga con otras actividades físicas con el fin de obtener resultados óptimos.

Necesidad de un cuerpo flexible

El yoga consiste en empezar con posturas según el propio nivel de crecimiento. No es por tanto necesario estar bajo presión para obtener ciertos resultados, ni tampoco conseguir ciertos rendimientos casi imposibles de alcanzar. Es el propio ego el que controla, y con el yoga, es posible liberarse de esas expectativas inútiles que terminan en fracaso.

Probablemente, no se podrían realizar ciertas posturas de yoga más difíciles con solo unas cuantas sesiones de esta práctica. Pero con el tiempo y la experiencia frecuente, es muy posible conseguirlo.

Si no es posible tocarse la punta de los dedos de los pies desde la primera sesión, no pasa nada. Lo que cuenta es respetar el propio cuerpo y practicar el yoga frecuentemente de tres a cuatro veces por semana.

El yoga no está hecho para los hombres

Es posible que podamos pensar que el hecho de ser el único hombre en una clase de yoga puede ser bastante intimidatorio. Sin embargo, como cualquier cosa que se hace por primera vez, suele aparecer un sentimiento de incomodidad. Esto no se trata de miedo, sino de una verdad que indica que estamos ante algo nuevo que se va a experimentar, y quizás que no sea del todo cómodo al principio.

Esta incomodidad es la base de la confianza en uno mismo. La confianza no es la seguridad de repetir miles de veces algo que es cómodo, sino escoger la experimentación de algo incómodo, y superarse.

La estima en uno mismo solamente es posible con una experiencia que comienza por un estado de ser incómodo y que termina por un sentimiento de bienestar general.