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Normalmente elegimos lo que comemos en función de una serie de criterios que están totalmente equivocados. Veamos algunas de esas ideas que nos pueden confundir sin que lo sepamos.

La piña quema las grasas

FALSO: Hemos podido leer que la piña tenía efectos drenantes que contenía también en su centro bromelaína, una enzima que se comería las grasas absorbidas. Sin embargo esto es absolutamente falso. La bromelaína no quema las grasas, sin un conjunto de enzimas que ayudan a digerir las proteínas.
Por lo tanto no existe ninguna relación con las grasas de la comida. No obstante no debemos suprimir la piña de nuestra alimentación puesto que es rica en vitaminas A, C y E y es pobre en calorías Nutrición, algunas ideas falsas 1(50 calorías por 100 gramos).

El pomelo ayuda a adelgazar

FALSO: Al igual que la piña, el pomelo tiene la fama de tener una serie de virtudes para adelgazar. Su acidez natural tendría propiedades para quemar grasas. Si el régimen a base de pomelo, muy de moda en los años 80 con el nombre de régimen Hollywood, hizo que la gente perdiera peso, fue sobretodo gracias a la reducción drástica de los aportes calóricos.
Un método contraproducente que puede provocar carencias, pero sobretodo con el que se puede perder masa muscular con una recuperación rápida de los kilos perdidos al final del régimen. Todos soñamos con el alimento milagro que nos hará perder los kilos de más sin esfuerzo, pero ése régimen todavía no se ha inventado.

Las espinacas y su contenido en hierro

FALSO: Para conseguir tener más fuerza, Popeye comía espinacas. Desde entonces seguimos el ejemplo del ilustre marino, persuadidos de que es una verdura rica en hierro y que por lo tanto es capaz de dar mucha energía.
Pero, esto no es así del todo. Si bien es verdad que las espinacas contienen hierro (2,4 g/100 g), esto no es nada comparado con el aporte de una carne roja (de 4 a 5 g/100 g), del hígado, del pescado, etc. Además, el hierro de origen animal se asimila mejor por el organismo que aquél que es de origen vegetal.