Iniciándonos en el entrenamiento con pesas. La Alimentación

Muchas personas en el mundo desean lograr mantenerse en el peso adecuado a su estatura y complexión, como novatos en el entrenamiento con pesas también buscas algo similar.

Es un buen momento para empezar a habituarte a una buena alimentación, no es preciso guiarse por una dieta en particular, de hecho no es aconsejable hacerlo a menos que sea indicada por un médico o nutricionista que esté al tanto de nuestros antecedentes de salud y de lo que deseas lograr con el entrenamiento.

Pauta a seguir.

Ingerir, sin falta, las tres comidas principales del día; de esta manera te aseguras un aporte de nutrientes y energía suficiente para cubrir la demanda de tu cuerpo. Si pasas por alto alguna de ellas, tu organismo reacciona disminuyendo el ritmo metabólico para ahorrar energía.

Adicionalmente, si agregas dos comidas pequeñas a tu dieta, acelerarás tu metabolismo, manteniendo excelentes niveles de energía y no sentirás hambre a lo largo del día.

Al acelerar el metabolismo de esta manera, quemarás mas grasa y si entrenas apropiadamente generarás masa muscular. Dos de los principales objetivos que tienes en mente; el proceso es lento pero de resultados seguros y permanentes.

Para obtener buenos efectos con esta sugerencia, es preciso aprender a alimentarnos. Ser capaces de diferenciar cuales alimentos nos favorecen y cuales no, comer sin abusar como un hábito de vida. Es la dieta diaria balanceada la que permitirá en definitiva alcanzar de manera saludable la meta trazada.

Alimentos a incluir en tu dieta.

Los expertos en la materia refieren que los progresos dependen en un 70 % de la dieta y el 30 % restante entre el entrenamiento, la suplementación y el descanso.

No olvides que la proporción de los alimentos debe ser aproximadamente un 60 % de carbohidratos, 30 % de proteínas y 10 % de grasas. Los carbohidratos a escoger deben ser los complejos: arroz, patatas, pasta, etc. Las proteínas de alto valor biológico: pescado, pechuga de pollo o pavo, carnes magras, claras de huevos, etc. Las grasas serán las presentes en los alimentos de manera natural, podemos agregar aceite de oliva, frutos secos, aceite de canola, etc.

Lo que no debes comer.

Ya debes estar pensando que existe una lista de alimentos no permitidos, y efectivamente es así. Por norma debes evitar todos aquellos productos con alto contenido graso y/o de carbohidratos simples. Por ejemplo: tocineta, chorizo, chuletas, gaseosas, pan blanco, golosinas, chocolate, dulces, yemas de huevo, embutidos, enlatados en su gran mayoría, preparados con harinas blancas y frituras en general.

Si lo que buscas es reducir la grasa corporal puedes disminuir la cantidad de alimentos en cada comida manteniendolas siempre balanceadas. Para no sufrir ataques de hambre, puedes comer gelatina dietética, o una manzana o una galleta de soda, o alguna fruta alta en fibra natural. También puedes sustituir una de las comidas principales por un buen batido de proteínas en agua o leche descremada.

Si por el contrario, tu objetivo es aumentar de peso, lo apropiado es comer mayor cantidad de alimentos en cada comida. Ten presente que debes estar entrenando porque sino el exceso de energía que tomas se transformará en reservas de grasa.

En el siguiente artículo hablaré de los suplementos que puedes usar en conjunto con la dieta para potenciar su efecto. Por lo pronto te animo a seguir adelante y no decaer en ningún momento a pesar de que creas que es muy dificil lograr lo que te has propuesto.

Si tienes alguna duda, no vaciles en comentarla, con seguridad obtendrás respuesta a tus inquietudes de mi parte o de algún lector.