• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura

Síndrome de Dolor Miofascial (SDM) es el nombre con el cual se designa a una dolencia que afecta el tejido que recubre la musculatura (fascia) siendo un tipo de problema sufrido por gran cantidad de personas en todo el mundo.

Este dolor muscular tiene como características que se presenta por zonas en la musculatura esquelética con un punto donde se focaliza la irritabilidad del músculo, algo que desencadena un dolor fuerte que puede ser localizado o en otras zonas del cuerpo.

El SDM puede darse en un músculo solo o en un grupo muscular y en muchos casos la zona de dolor no es aquella que lo genera.

Síndrome de Dolor Miofascial 1Los llamados punto gatillos son los disparadores que causan el dolor y pueden ser tanto activos como latentes.

Los activos son aquellos que causan de forma directa el dolor , en tanto que los puntos latentes producirán dolor cuando se realicen movimientos musculares determinados, a pesar que no existen molestias cuando se presiona la zona.

Las causas del SDM son variadas pero entre las más comunes se encuentran:

  • Estados de estrés generalizado
  • Cansancio de tipo muscular por actividad física excesiva
  • Alteraciones importantes en el sueño
  • El enfriamiento de forma violenta de algún área del cuerpo cuando se permanece ante una fuente de frío.

En muchos casos el problema comienza con micro-traumatismos pequeños de repetición, que son de poca intensidad y  suelen producirse de manera aislada.

Sin embargo, la repetición constante puede hacer el aparezca el SDM, es el caso por ejemplo de algunas disfunciones de las articulaciones o su inflamación como por ejemplo:

  • Obesidad
  • Síndrome de Fatiga Crónica
  • Deficiencias nutricionales con falta de vitaminas D y B12 o hierro
  • Las malas posturas habituales
  • Síndrome de hipermovivlidad
  • Sobrecarga muscular
  • Trastornos de tipo emocional como la depresión o estados de ansiedad
  • Enfermedades endocrinas
  • Lesiones variadas
  • Enfermedades infecciosas
  • Enfermedades de tipo vertebral
  • Falta de actividad en alguna zona del cuerpo como consecuencia de una fractura

Los síntomas que determinan el síndrome de dolor miofascial son  dolor muscular específico que puede empeorar a causa del estrés o también de la actividad que el paciente realiza en su día a día y en la mayoría de los casos este dolor constante trae problemas de fatiga y de comportamiento.

Para diagnosticar donde se encuentran los puntos que hacen de disparadores del dolor se tendrán en cuenta cuatro tipos de de punto gatillo:

El activo: Que es un área de gran sensibilidad localizada en el músculo esquelético relacionada con un dolor localizado.

El Punto gatillo latente: Se trata de una zona en la que el dolor no está activo pero puede actuar como disparador de éste en otra zona del cuerpo.

Punto gatillo secundario: Aquí se encontrará una zona irritable en un músculo que al activarse por un disparador que se encuentra en otra área de la musculación genera el dolor. Esto puede darse cuando existe una sobrecarga de otro músculo.

El Punto miofascial por satélite: Se trata de una zona irritable que se encuentra en un músculo que se inactiva ya que se encuentra en la región de otra área disparadora de dolor

Una vez diagnosticado,  el tratamiento será individual ya que deben considerarse todos los factores que intervienen y que pueden ayudar a desarrollar el síndrome de SDM.

Los métodos de tratamiento más utilizados son la terapia física en donde se utiliza calor y frío, también puede utilizarse una técnica donde se aplica tanto al músculo donde se encuentra el dolor como al punto disparador del mismo un refrigerante para poder luego estirar el músculo.

Los masajes, técnicas de relajación y ejercicios de estiramiento, dan muy buenos resultados, además de terapias  farmacológicas con la administración de analgésicos, relajantes musculares y en algunos casos antiinflamatorios.

Ya en casos más extremos se puede llegar a las infiltraciones en los puntos que actúan como dispardores del dolor.

En algunos casos se pueden combinar diferentes alterantivas de tratamientos como masajes, terapia física, infiltraciones y medicación.