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La sofrología es una síntesis de diferentes técnicas orientales para la meditación, el yoga y la relajación. Su objetivo es la solución de problemas de orden emocional y psicológico que se manifiestan en tensiones corporales y psíquicas importantes.

La sofrología

Más que un método de relajación del cuerpo, la sofrología tiene en consideración toda la dimensión psicosomática de la persona, sabiendo que es ahí donde reside lo esencial de los comportamientos patológicos, conscientes o no.

Basada en la respiración, la relajación y la proyección mental, es un método que permite el desarrollo de la capacidad de autonomía en la gestión del bienestar personal. Se define por tres reglas de base: integración del esquema corporal, principio de acción positiva y principio de realidad objetiva.

El funcionamiento

Las sesiones son individualizadas o en grupo, dirigidas por un terapeuta o un sofrólogo, en un lugar en calma, donde la persona es invitada a liberar las tensiones internas, hasta alcanzar la relajación total.

Hombre desnudo estirándoseDespués, con ayuda de palabras, sonidos, imágenes, la tecnología sofrónica actúa sobre la modificación del estado de la conciencia, permitiendo llegar a un estado entre el sueño y la vigilia, en la zona X a nivel sofroliminal. Sabemos, por las experiencias del sueño, que el acceso al inconsciente se facilita gracias a este instante privilegiado.

En ese momento, el paciente se desprende de sus sentimientos negativos para estimular e integrar sus sensaciones positivas, la armonización, y el bienestar. Se trata de un estado de conciencia limpio, que permite la concentración sobre una necesidad específica, para controlar las angustias, el estrés, llegando así a redirigir todo el potencial personal, y adaptarse a cualquier situación.

En definitiva, estamos hablando de un método necesario para el equilibrio personal tanto a nivel físico como a nivel psicológico. La práctica asidua de la sofrología consigue mantener el equilibrio vital necesario para una calidad de vida óptima.