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Dos tipos de pieles de cocodrilo para un solo par de zapatos: Tod’s fabrica en Italia sus famosos mocasines, símbolo de lujo en tiempos de crisis.

El éxito de Tod’s

Inmensos edificios inmaculados construidos sobre una propiedad plantada de olivares: en la pequeña localidad de Casette d’Ete está instalada la manufactura Tod’s, la marca faro del success-story a la italiana: 2,5 millones de pares de zapatos se fabrican todos los años en estos talleres ultramodernos.

En esta región aislada, se ha constituido un «distrito del calzado», formado por más de 4000 trabajadores. Harrison Ford, Madonna, los nuevos ricos chinos y brasileños, son los motores de esta marca cuyo patrón mediático, Diego Della Valle ha afirmado que iba a «hacer una cruz sobre Italia este año, y en los años siguientes» en términos de ventas.

CalzadoGracias a los mercados extranjeros, el grupo ha visto cómo aumentaban sus beneficios del 7,4% el año pasado al 145,5 millones de euros, una cifra de 963,1 millones de euros.

Una nueva colección cada año

Para Diego Della Valle, nada es demasiado bello. «Aquí es como en un banco», materias primas preciosas, declara Toni Ripani, un hombre de 66 años que reina sobre el stock de cuero y pieles en Casette d’Ete.

Este hombre del país exhibe dos preciosas pieles de cocodrilo azul eléctrico: «Hacen falta dos para un par de zapatos, y esto cuesta una fortuna en cuestión de materia prima…».

Y es que la marca creado en 1978 no sólo se contenta con fabricar mocasines: como una gran marca del prêt-à-porter, sino que presenta cada temporada su nueva colección en Milán.

Antes de llegar a las tiendas por un precio mínimo de 300 euros, el calzado recorre una largo camino: un primer diseño que da lugar a una forma en madera, que luego pasa al taller de prototipos. Cada zapato está compuesto de media de 25 a 30 piezas, pero se puede llegar hasta las 70 pieza en los modelos más complejos.