• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

Cuando iniciamos entrenamientos muchas veces dejamos de lado algunos conceptos básicos que son en esencia aquellos que pueden condicionar una mejora relativa en nuestro potencial, y que por tanto, no debemos dejar en ningún momento de tener claros y delante de nosotros, para guiarnos por el proceso de rutinas y de entrenamientos que llevemos a cabo en el futuro.

Con esto quiero decir que cuando queremos correr en mejores condiciones no hace falta que pensemos en métodos últimos de entrenamiento, ni en difíciles fórmulas mágicas, más bien, la mayoría de los casos todo se resume en aquellos principios básicos que harán de nuestros entrenamientos algo más. A continuación os voy a presentar los, para mi, tres consejos básicos para correr en mejores condiciones:

  1. Un corredor mejorandoDescanso. Es esencial llevar a cabo un descanso de tanto en cuanto, y dejar entre los entrenamientos el tiempo necesario para que el cuerpo descanse, se adapte y admita todo lo que hemos entrenado. Aunque parezca una tontería, es una locura llevar a cabo más de dos entrenamientos seguidos en días sucesivos, de esta forma lo único que hacemos es fatigar de forma incansable al cuerpo. Por supuesto si te apetece salir a trotar hazlo, pero jamás dentro de tu pauta, ese día corre por simple y puro placer.
  2. Lesiones. Controla tu cuerpo, aquellos músculos o huesos que te puedan dolor, y en caso de duda tomate un tiempo, acude a un profesional, pero no fuerces la maquina, por dejar un día de entrenar no pasa nada, pero si pasa si decides tirar adelante y luego caes en una lesión mucho más importante.
  3. Intensidad. Vigila la intensidad de tus entrenamientos, no debes nunca superar el 85% del esfuerzo que realizas. La capacidad se puede medir a partir de las pulsaciones, pero entiendo que esto es complejo en medio de un trote, por eso, muchas veces podemos hablar, si somos capaces de hablar sin demasiados esfuerzos es señal de que estamos trabajando a un ritmo adecuado. Vertebra tus entrenamientos para que haya de todo, no siempre trabajes en la misma intensidad, una de las claves de una buena programación es justamente la variedad, para de esa forma «engañar» a nuestro cuerpo y que mejore más de lo habitual.