Los relajantes musculares

Es cierto que los deportistas son quienes se encuentran con mayor frecuencia expuestos a sufrir lesiones musculares. Circunstancia ésta, que los lleva a guardar reposo y muchas veces les impide estar en alguna competición.

Pero, también es verdad que cualquier persona corre el riesgo de sufrir este tipo de problema, ya sea por realizar un esfuerzo brusco, una caída o la falta de costumbre de hacer ejercicio.

Las personas de edad avanzada tienden a sufrir más a menudo esta clase de lesiones debido a que con los años se pierde la elasticidad tanto en las articulaciones como en los grupos musculares.

A pesar que existen varios tipos de lesiones musculares, puede afirmarse de forma general que todas tienen síntomas en común que son el dolor, inflamación del área afectada y dificultad para realizar movimientos.

Los relajantes musculares tienen la función de aliviar esas molestias que se producen por la tensión en los músculos, debido a que poseen un efecto analgésico, que sirve para controlar el dolor y son además antiinflamatorios.

El flujo sanguíneo es el encargadao de realizar el transporte de los nutrientes que brindan la energía que los músculos necesitan para trabajar, también por el flujo sanguíneo se eliminan todas las sustancias tóxicas que se generan cuando se hace ejercicio.

Al realizarse un mal movimiento, brusco e inesperado, los vasos sanguíneos no se encuentran suficientemente dilatados para cumplir con su función de nutrir ese músculo que trabaja y por otra parte no pueden limpiar las fibras musculares de los desechos tóxicos producidos.

Por ello, cuando los desechos se liberan lo que hacen es activar un nervio que envía sustancias a los receptores de ese músculo que se ha visto perturbado, causando así dolor y contracturas.

La función de los relajantes musculares es la de detener ese efecto,  impidiendo la contracción y que el nervio libere sustancias dañinas.

Entre los tipos de lesiones más comunes se encuentran:

  • Esguince: Es una lesión o torcedura de los ligamentos (las estructuras encargadas de reforzar las articulaciones) de tobillos, rodillas, muñecas, codos, que se causa cuando una articulación es estirada o forzada de manera violenta.
  • Desgarre: Se produce cuando un músculo se contrae violentamente y rompe gran número de fibras, adquiriendo mayor temperatura. El dolor aparece de forma inmediata y aumenta cuando el cuerpo adquiere su temperatura normal.
  • Lumbalgia: Conocido como dolor de espalda, generalmente es consecuencia de estiramientos excesivos o contracciones de uno o varios músculos. El dolor sobreviene casi de inmediato y puede prolongarse durante varios días.
  • Torcedura: Ocurre cuando se rasga o estira en exceso algún ligamento, la zona afectada puede adquirir una tonalidad negra o azul.
  • Tendinitis: Es una inflamación de los tendones, muy común en codos, hombros, rodillas y tobillos. En los futbolistas profesionales suele presentarse en los abductores (músculos que permiten la elasticidad) de las piernas, esto se debe a que en forma constante debe ejecutar las acciones de correr, frenar y volver a correr.
  • Bursitis: Se trata de la inflamación que se produce en la bolsa que evita el roce de tendones con hueso o ligamentos y en la que se encuentra el líquido sinovial. Provoca distensión de la estructura, un intenso dolor intenso y limita los movimientos.

Así, entre los principales compuestos que poseen los relajantes musculares se encuentran:

  • Ácido acetilsalicílico: Proporciona un alivio casi instantáneo a los dolores, desinflama la zona lesionada y baja la fiebre.
  • Bencidamina: Es antiinflamatorio y analgésico, actua sobre los estratos profundos de la piel, es recomendable en casos de inflamaciones severas y en tratamientos que sean de corta duración.
  • Diclofenaco: Se lo utiliza para aliviar el dolor, la inflamación y todo tipo de contracciones (encogimiento muscular) es un relajante muscular de acción inmediata.
  • Ibuprofeno: Tiene propiedades analgésicas y antipiréticas.
  • Naproxeno: Se trata de una sustancia que sirve para controlar el dolor y la inflamación ocasionada por golpes o lesiones musculares.
  • Salicilato de metilo y mentol: Ambos son excelentes para generar alivio ya que aumentan la temperatura en el área afectada, tienen acción desinfectante eliminando microorganismo. Se los utiliza para los problemas de calambres.

Los relajantes musculares tienen diferentes presentaciones se ofrecen en forma de tabletas, ungüentos, aerosol y supositorios. Para lesiones graves o de dolor severo pueden utilizarse inyecciones intramusculares que actúan de manera inmediata.

Para evitar muchas de estas lesiones, especialmente para aquellas personas que practican deportes, es sumamente importante siempre hacer ejercicios de calentamiento, por lo menos 15 minutos antes de iniciar la acción, con movimientos de estiramiento y rotación suave de las articulaciones de tobillos, muñecas, rodillas, cintura, cuello y hombros.

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