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Cuando se realiza una dieta para perder peso suele producirse flacidez en los tejidos. Lo que genera un efecto totalmente antiestético y desvirtúa todos los beneficios que se buscaban.

Sin embargo, este tipo de problema es sencillo de prevenir ya que además de la dieta es necesario realizar ejercicios y sobre todo los aeróbicos como por ejemplo nadar, correr, bicicleta y escalador, ya que este tipo de entrenamiento es el que más ayuda en la eliminación de los líquidos retenidos.

Una de las principales causas de la flacidez es la pérdida de aquellas sustancias que le otorgan sostén, elasticidad y firmeza a la piel de todo el cuerpo, como son la elastina y el colágeno.

También, una alimentación deficiente influye para una temprana aparición de flacidez, la carencia de proteínas en la dieta ocasiona este y otro tipo de problemas,  sobre todo porque las proteínas son indispensables en la correcta formación de los tejidos.

Cómo evitar la flacidez 1Una dieta rica en azúcar, grasas y harinas también producirá un cuerpo flácido inclusive cuando no existe sobrepeso excesivo.

Por otra parte, las personas que realizan dietas sin ningún tipo de control y bajan bruscamente de peso reducen también el volumen de grasa y por lo tanto la piel pierde elasticidad.

Puede también, sufrirse de flacidez a temprana edad por llevar una vida sedentaria o por exponerse a los rayos solares por períodos demasiado prolongados lo que se traduce en una piel que pierde firmeza.

Es importante incluir en la dieta Omega3 y Omega 6, que se encuentran en gran cantidad de pescados, también e el aceite de oliva y e las frutas frescas. Estas grasas tienen mucha importancia para el trabajo de regeneración celular, además de ayudar en la asimilación de la vitamina A, encargada de mantener en buen estado los tejidos.

La hidratación es otro punto a tener en cuenta, ya que además de lograr una buena circulación sanguínea, favorece los tejidos y ayuda en la eliminación de toxinas.

Las personas que sufren de flacidez y no están acostumbradas a realizar ejercicio físico, pueden comenzar realizando caminatas por lo menos tres veces por semana, de media hora cada una. También son recomendables los ejercicios de fuerza como el levantamiento de pesas comenzando con poco peso y aumentándolo de forma progresiva.

Los resultados pueden verse aproximadamente en unos seis meses, siempre y cuando se practique actividad física asiduamente y se lleve una dieta balanceada.

También la aparatología y diferentes técnicas de gabinete ayudan a lograr firmeza en las zonas donde los ejercicios y la dieta no dan resultados.

Otro tratamiento recomendado por los especialistas es la mesoterapia y también las cremas reafirmantes, que en realidad no son las que eliminan la flacidez sino que producen un efecto de mejoría en la piel. Ya, las cirugías como la lipoaspiración ultrsónica o superficial se utilizan en casos leves de flacidez y sirve para extraer la grasa localizada.

De todas formas y aunque cueste tiempo y esfuerzo la primera solución en esto casos es comenzar a ponerse en movimiento.