La elección de un perfume para el verano

Todas las marcas están en ello. De cara al verano vemos cómo las estanterías de las perfumerías se llenan de nuevos perfumes estivales. En realidad, ¿se trata de una cuestión de márketing por parte de las marcas de perfumería, o es una verdadera oferta concebida para los meses de calor?

La elección de un perfume suele ser una cuestión bastante complicada. El modo de vida, el estilo de vestir, el gusto personal…, a veces encontrar el perfume por el que decantarnos se convierte en una auténtica búsqueda de una aguja en un pajar. Veamos cuáles son los motivos para cambiar de perfume en verano.

Un perfume más ligero

El perfume es un verdadero elixir de seducción. Dulzón, amaderado, con toques de ámbar, cálido, con notas de musc, de sándalo, o de vainilla… Con el calor del verano se debe tener cuidado con la transpiración excesiva. Y las notas cálidas del perfume hombre perfumandosepueden convertirse en un arma de doble filo.

Los perfumes del verano, sin perder su característica de florales y sensuales, suelen ser más frescos y tónicos. Pero, sobretodo, son menos pesados. Son ideales para una jornada cargada de sol, y los que peor se adaptan son los que presentan efluvios pesados y envolventes. Las notas del perfume que deben predominar en una fragancia estival son los cítricos, la mandarina, el pomelo, el vetiver, el pepino, etc.

Evitar los perfumes fotosensibles

Uno de los principales elementos que componen un perfume es el alcohol. Y el alcohol y el sol no hacen buenas migas. Bajo el efecto de los rayos del sol, el perfume, arma por excelencia de seducción, se puede convertir en un arma agresiva para la piel. Los riesgos: desde las manchas, hasta las quemaduras.

Aquí reside todo el interés por decantarse por un perfume veraniego: algunos pueden presentarse sin alcohol, y permiten reducir los riesgos de cara a la a las reacciones fotosensibles, y los síntomas de alergia a la hora de tomar el sol.

En todo caso, si no queréis cambiar de perfume de cara a el verano, decantaos al menos por un agua de toilette, que suele ser menos fuerte que el agua de perfume.