La nueva imagen del hombre moderno

La virilidad, la masculinidad es algo que no se adquiere, y las mujeres prefieren normalmente lo natural. Ciertos hombres se ven seducidos por la moda, pero ¿acaso el hábito hace al monje?

Hombre y virilidad

A excepción de una minoría de jóvenes que aceptan su androginia, véase la provocación voluntaria o indecisión en su propia búsqueda de identidad, la virilidad se encuentra en la cabeza de la mayoría de los hombres, asociada a la del macho, incluso cuando por moda, la androginia o la feminización se quiera resaltar para una temporada.

La nueva imagen del hombre moderno 1Y es que la masculinidad está muy condicionada por la esencia biológica del hombre. Más o menos consciente, esta percepción es idéntica a lo que la naturaleza impone a la especie animal, a la que pertenecemos, lo queramos o no.

La virilidad es una delicada mezcla de fuerza bruta, véase animal, y de poder sexual: cosa lógica y biológica.

Virilidad y apariencia

¿Quién ha dicho que un hombre viril no puede cambiar de aspecto? Con esta pregunta se funda la voluntad de hacer creer a los hombres que el parecer es importante y pasa necesariamente por los artificios del vestir y de la cosmética.

La gran confusión reside en que se piensa que un hombre que se cuida y que cuida su apariencia externa se aleja del prototipo de la virilidad socialmente bien entendida. ¿Acaso no se mezclan dos conceptos, virilidad y sex-symbol? ¿No se puede ser masculino y natural, y llevar una higiene perfecta, cuidando la propia apariencia externa?

Fausto Ramírez

Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa, tiene varias publicaciones en el mercado. Actualmente trabaja en una nueva novela.