La práctica de un deporte, pero sin caer en la adicción

La práctica de un deporte es buena para la salud, eso es algo que todo el mundo sabe. Pero cuando esta actividad es demasiado excesiva o que se resiente como una necesidad visceral, como si fuera una droga, la actividad física deja de ser un aliado del bienestar y pasa a convertirse en un enemigo.

Deporte y salud

Habitualmente se cita como uno de los factores favorables para la salud y el bienestar de una persona: el deporte es a veces cuestionado cuando lejos de ser beneficioso se convierte en un impedimento para la salud. Se habla de práctica a ultranza, o de una necesidad irrefrenable o de incluso de adicción. Este reverso de la moneda se basa en una exagerada consideración del deporte, pensando que todo son beneficios los que aporta a la salud de la persona que lo practica.

ConsejosDe esta manera, con el objetivo de recuperar la forma, de mejorar los rendimientos físicos o de moldear la silueta, hay personas que practican deporte esperando sacar el mayor número de beneficios. Pero hay deporte… y deporte. La actividad deportiva practicada en condiciones adaptadas, es decir donde la frecuencia y la intensidad son conformes a los rendimientos fisiológicos de cada persona, es la que va asociada a una correcta higiene de vida, es decir la que es beneficiosa.

Cuando el deporte deja de ser beneficioso

Cuando la práctica de un deporte se acerca más a la adicción, se practica en exceso y la persona la percibe como una necesidad irresistible, ya no hablamos de beneficios sino del lado dañino para la salud. ¿Cómo es posible que el deporte se convierta en una droga y sea algo nefasto? Son muchas las hipótesis que se dan para responder a esta cuestión, entre las que figura la de un deseo irreprimible de experimentar la sensación de bienestar que genera gracias a la secreción de endorfinas.

La dependencia del deporte encuentra también su explicación en el plano fisiológico. Descubriendo que una actividad deportiva permite tener un cuerpo más estético, y tomar conciencia de las aptitudes físicas, los «adictos» al deporte ven aquí un medio para subir su autoestima. En cuanto a la dependencia, querer practicar deporte, a pesar del dolor, es un signo elocuente de que se trata de una actividad patológica.

Fausto Ramírez

Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa, tiene varias publicaciones en el mercado. Actualmente trabaja en una nueva novela.