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El boxer es una prenda de lencería que los hombres adoran. Lo priorizan la mayor parte del tiempo porque ofrece comodidad, sujeción y estilo. Cuando se escoge un boxer, se deben evitar muchos errores. Hoy presentamos algunos consejos para una correcta elección del boxer masculino y los errores que conviene no realizar a la hora de incorporarlo a la ropa íntima cotidiana.

Un boxer no debe escogerse al azar porque se desea ganar tiempo o simplemente porque es algo que nos da un poco igual. Hay que comprender que la ropa interior revela la personalidad, así como el propio estilo de vida. Muchos hombres prefieren un boxer de un solo color y sobrio, otros por el contrario priorizan los motivos y estampados para un look más joven, y algunos lo prefieren mucho más sexy con ligeras transparencias para un look picante. En cualquier caso, cuidado con las faltas de gusto. Debemos por tanto seguir estos cuantos consejos para no caer en la desmesura ni en la falta de elegancia, incluso cuando se trata de la ropa interior.

Hombre en boxer

¿Cómo escoger un boxer?

Ante todo un boxer debe escogerse en función de su talla. Puede parecer tonto, pero muchos hombres no lo escoge a su medida y de repente se encuentran con un modelo demasiado ajustado y por tanto nada sexy, o demasiado ancho, sin saber realmente si se trata de un calzón o de un boxer elástico.

Cuando se escoge un boxer, es preferible escogerlo de un material de calidad. Normalmente están confeccionados en algodón, en fibra vegetal, en spandex y elastano. En todo caso, el algodón es el mejor material posible para este tipo de prenda, puesto que permite la transpiración y ofrece una sensación óptima de confort.

Por otro lado, cuando se quiere comprar un boxer para hombre, además de escoger un material de calidad, conviene optar por un modelo de marca. Incluso si el precio suele ser más alto, sabemos que hablamos de un modelo de boxer que va a durar mucho más tiempo. Existen marcas muy especializadas en el campo de la lencería masculina que ofrecen un boxer de calidad como Calvin Klein Underwear, Armani Underwear, o DIM.

El último consejo para una correcta elección del boxer, es prestar atención a los estampados que vienen en cada modelo. Unos motivos demasiado llamativos y coloristas ofrecen un estilo «too much» que no es realmente sexy, y un boxer demasiado clásico y sobrio no realza la originalidad ni tampoco el físico del hombre. Lo ideal es escoger un modelo de boxer de color y con algunos estampados mucho más soft.

La elección del slip

Existen pocos estudios en cuanto a la forma en la que los hombres compran su lencería. Normalmente, son los hombres los grandes consumidores de ropa interior. Las marcas de lencería no se equivocan: el mercado femenino siempre muy jugoso y mucho más importante que el mercado masculino, comienza a ver cómo despunta la lencería de los hombres de manera sorprendente, especialmente si nos fijamos en estos últimos años.

Un estudio realizado por la marca Garçon Model estudia de qué forma los hombres compran su ropa interior. Veamos los principales datos que conviene retener.

El mercado de la ropa interior masculina pone el acento en esta cuestión tan significativa como que los hombres se decantan por encima del uso del boxer, por los slips. El slip era hasta hace poco una prenda considerada como “has been”, incluso si nuestros padres y nuestros abuelos continuaban llevándolo.

En estos últimos años, el slip vuelve con fuerza entre la gente más joven. La prueba está en que el 41% de los hombres lleva slip frente al 37% que lleva un shorty, y un 22% que lleva un boxer. Un estudio sobre la tendencia en ropa interior masculina solamente se ciñe a estos tres modelos, aunque todos sabemos que existen otros tipos de ropa interior que convendría tener en cuenta.

Curiosamente el 90% de los hombres compra por sí mismo su ropa interior. Esto muestra el interés creciente que los hombres tienen por su propia lencería. Antiguamente eran las mujeres las que se encargaban de la ropa interior de sus maridos. Hoy en día, la tendencia ha cambiado, y se trata de algo de lo que los propios hombres se encargan, teniendo siempre en cuenta previamente sus tendencias, gustos, fantasías, y morfología.