Los beneficios del esquí y del snowboard

Ir a la montaña en invierno, siempre es una buena idea: se toma el sol, si hay suerte, se respira aire puro y se cambia de ideas. Igualmente, los deportes de invierno son excelentes para la salud, en particular el esquí de fondo y el snowboard.

Cargar las baterías

En pleno invierno, normalmente tenemos mala cara. El sol en pleno invierno hace mucho bien a todo el organismo: es esencial para sintetizar la vitamina D y es un antidepresivo natural. Pero, si el cielo está gris, el frío y la nieve son excelentes tonificantes y estimulantes para el organismo.

¿Tenéis dificultades para coordinar el cuerpo?¿Sois demasiado poco flexibles? El esquí y el snowboard son dos deportes que permiten trabajar la coordinación, la flexibilidad y el equilibrio.

La musculación global del cuerpo

Los deportes de invierno son excelentes para la moral, ciertamente, pero igualmente para la salud: se puede trabajar la musculatura del cuerpo y del corazón y se queman calorías, al tiempo que es una actividad divertida.

El esquí alpino, por ejemplo, permite trabajar todo el cuerpo desde la cabeza hasta los pies: las piernas, los abdominales, los glúteos, incluso los brazos, y forma parte de los deportes más completos.

Snowboard en acciónMás accesible técnicamente, el snowboard también es muy beneficioso. No hace falta bastón para ayudarse a equilibrarse: las primeras zonas solicitadas en profundidad son las piernas, los cuádriceps, pantorrillas, y también la espalda. En segundo lugar: los glúteos y los abdominales.

Preparar el cuerpo antes de ir a la pista

Ir a esquiar es una actividad que se prepara, todos los terapeutas lo pueden decir. Demasiados accidentes se deben a una mala condición física. Para evitar estropear las vacaciones en la nieve, conviene hacer algunos ejercicios.

Para las piernas: espalda contra la pared, bajar hasta tener las piernas en escuadra, y mantener la postura al menos 10 segundos. La finalidad: fortalecer los músculos y los glúteos para evitar solicitar demasiado las rodillas. Otra opción: hacer escuadras. Subir escaleras siempre que se pueda.

Trabajar los abdominales: todos los días una o dos series de abdominales en el suelo.

Trabajar la respiración y el corazón: jogging, bicicleta o natación, pero todo con suavidad.

Y finalmente no olvides el calentamiento antes del ejercicio, antes de deslizarse por una pista, sobretoto después de un largo tiempo de sedentarismo.

Fausto Ramírez

Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa, tiene varias publicaciones en el mercado. Actualmente trabaja en una nueva novela.