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Las pantallas de smartphone fisuradas es algo del pasado. En todo caso, científicos anuncian haber puesto a punto una pantalla que se repara sola. La solución ha podido ser encontrada por un equipo de químicos de la Universidad de California en Riverside. Han creado un material, que se repara solo.

Estos investigadores han desarrollado un material polímero que puede autorrepararse tras una fisura. Pero lo que es todavía más interesante es que este material es conductor de electricidad y por tanto podría ser utilizado para pantallas táctiles de smartphones o para las baterías.

Los smartphones equipados de aquí a 2020

Este polímero revolucionario podría autorrepararse en 24 horas. Está en la base de sal y de un polímero estirable. Por supuesto, existen films que se pegan y que protegen las pantallas, pero que no los reparan.

Recordamos que el LG había propuesto igualmente un smartphone cuya carcasa podría repararse sola en caso de rayado superficial, pero como el material no es conductor, no se podía utilizar para la pantalla. Motorola, por su parte, presentó su modelo Moto X Force, un smartphone con una pantalla irrompible, pero caídas repetidas podrían deteriorar la visualización correcta de la pantalla.

Pantalla smartphone

Los químicos de la Universidad de California en Riverside, han creado un material que se repara solo y es conductor de electricidad. De aquí a 2020, podrá ser utilizado para pantallas táctiles. Tras una caída del smartphone, las fisuras y rasguños podrían ser definitivamente reparados.

¿Cómo es posible?

Se trata de la unión química de moléculas lo que está en el origen de esta innovación. Aquí, las uniones se reforman tras destrucción. Son menos sólidas, pero más dinámicas. Es el caso del agua con sus moléculas de hidrógeno que pueden permanentemente romperse y reformarse.

El equipo del profesor Chao Wang ha puesto a punto este polímero relacionado a través de una fuerza intermolecular que se ejerce entre iones cargados y moléculas polarizadas. En otros términos, sal y un polímero estirable. En efecto, este material se puede estirar hasta 50 veces su tamaño de origen, pero igualmente puede ser cortado en dos y volver a pegarse solo en 24 horas.

En los próximos meses, este equipo de investigadores va a seguir aumentando los rendimientos de este polímero con el fin de que pueda ser perfectamente fiable a diario.

De aquí a 2020 podríamos tener pantallas táctiles que, si bien no serán irrompibles, serán perfectamente resistentes a cualquier tipo de fisura o rasguño. Basta con esperar 24 horas para que los resultados de una caída sean borrados de forma duradera.

Este nuevo polímero puesto a punto en California se distingue de los anteriores trabajos de este tipo, puesto que es el primero en poder conducir electricidad, y potencialmente puede ser utilizado en la fabricación de pantallas.

Por tanto se comportaría mucho mejor que los anteriores materiales similares en condiciones particulares como entornos húmedos. Algunos trabajos de investigación se están realizando para explotar sus propiedades muy interesantes en cuanto a las baterías.

Chao Wang estima que las primeras aplicaciones comerciales que incorporarán este polímero podrían llegar dentro de 3 años. Mientras tanto, este equipo de investigadores espera poder mejorar todavía más el material y hacerlo perfectamente adaptado a un uso en el mundo real.