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En invierno, como en verano, la piel necesita una protección máxima. El viento, el frío, la lluvia, o la nieve no son buenos aliados para la piel.
Proponemos algunos consejos para proteger la piel de las inclemencias del tiempo, ya sea en época de calor o de frío intenso.
Cuidado con el frío y el viento. En invierno, las temperaturas llegan a ser extremadamente frías y, normalmente, vienen acompañadas de viento y lluvia. La consecuencia directa de estos cambios bruscos de temperatura es la deshidratación de la piel, de los labios y del cabello.

Hidratarse en cualquier época del año

¿Cómo evitar la deshidratación de la piel? Primeramente, bebiendo mucho agua, manteniendo el nivel de humedad necesario para el cuerpo, y la piel. Después, protegiendo las extremidades: guantes, bufandas, calcetines y, sobre todo, una crema nutritiva y protectora para las manos.
Proteger la piel del aire y del frío 1Desde aquí recomendamos una buena crema de día, que sea hidratante, y específica para hombres. Igualmente, los labios necesitan protección.
Para esto, existen protectores labiales muy eficaces. Deberíamos aplicar este tipo de cosmético cada vez que salimos a la calle, y una vez que hayamos vuelto a casa, tras un día de trabajo y estrés. Si encima, cuando lleguemos al hogar hay alguna persona esperándonos para besarnos en la boca, mejor será que nuestros labios estén suaves e hidratados.
Por último, es muy recomendable una limpieza facial, una vez a la semana. Con este método ayudamos a la piel a que se desprenda de todas las células muertas y que el rostro adquiera un aspecto mucho más saludable y joven.

El cuidado del pelo

Ni el frío, ni el viento ayudan nada al cuidado del cabello: aprensados debajo de los gorros de lana, dañado por el aire, la lluvia o la nieve, terminan por perder su vitalidad y aspecto saludable. Es muy recomendable que al menos, una vez a la semana, apliquemos sobre el pelo una mascarilla hidratante. Hoy en día existe infinidad de marcas en los comercios para elegir la que mejor se adapte a nuestro tipo de pelo.
Las modas imponen, a veces, una serie de tendencias estéticas que no ayudan a la salud de nuestro pelo. Por ejemplo, la gente joven parece estar hecha ahora para llevar sombrero o gorra. Sin embargo, no hay nada peor para el pelo. Si nos empeñados en ponernos una gorra, no debemos olvidar que, de vez en cuando, debemos dejar que el cabello respire.
Y, si por último, nos gusta practicar el esquí, debemos tener en cuenta que una protección facial, específica y de máxima graduación es necesaria. Y lo que vale para la piel, también sirve para los ojos. En este caso se recomienda el uso de gafas de sol antirreflejantes. No olvidemos que el sol de montaña es extremadamente violento y peligroso para los ojos.