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La relojería es un arte que nunca ha pasado de moda. La evolución de las tendencias para los relojes de lujo es una prueba de ello. En relojería, el acceso al lujo comienza alrededor de los 1000 euros. Pero, en esta gama de precios, ¿cómo separar el grano de la paja?

Una amplia oferta de relojes

Hoy en día, por cien euros no tienes nada. Por esta razón, los relojes de calidad vendidos por unos 1000 euros permiten acceder al lujo, pero sin arruinarse. Pero a ese precio, la oferta es muy amplia, englobando piezas premium como productos menos relucientes. ¿Cómo hacer la mejor elección?

De hecho, algunos puntos muestran claramente la calidad de un producto. Se trata pues de priorizar la calidad:

  • los mecanismos automáticos más elaborados y delicados que ofrecen mayor nobleza a un reloj que el propio cuarzo,
  • los cristales de zafiro antirreflejos que garantizan una mejor resistencia a los arañazos,
  • las coronas atornilladas, presagio de un mejor hermetismo y solidez,
  • los satinados bien cuidados que constituyen el índice de un bonito acabado,
  • finalmente, el Swiss Made, cuyo marchamo «valor suizo» es garantía de una fabricación de calidad.

La fabricación de especialistas

Las firmas cuyo corazón de gama se establece entre 500 y 3500 euros forman parte de los especialistas del sector. Es el ca so de las marcas Tissot, Longines, o Hamilton en el seno del grupo Swatch. Otras casas menos conocidas, al menos por el gran público, ocupan también buena parte del sector.

ComplementosDe esta forma, Frederique Contant y su marca hermana Alpina, o la independiente Marvin, también tienen su sitio en esta parte del segmento. A su llegada, es el cliente quien sale vencedor de esta multiplicidad de propuestas.

Hace tiempo que no se lleva en los bolsillos de los dandis, sin embargo, el reloj de bolsillo parece estar de vuelta. Son muchas las marcas que ofrecen su propia interpretación. En todo caso, las ventas de este sector son bastante bajas, comparadas con las cifras de los relojes clásicos de pulsera.

De hecho, en la vida moderna, el reloj de bolsillo tiene ciertos inconvenientes. Es menos práctico de usar que el reloj de pulsera. En primer lugar, no se sabe muy bien dónde llevarlo, y en segundo lugar porque no es muy discreto a la hora de utilizarlo, pero como siempre en la vida, en cuestión de gustos, todo cabe…