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Cuando las ganas de montar en bicicleta nos asaltan, pero que las calles están cubiertas de nieve, existe una solución para comenzar el entrenamiento en casa o en el gimnasio, con el fin de prepararse para cuando lleguen los días soleados y de menos frío. El spinning es una preparación completa que gustará seguramente a los apasionados de la bicicleta.

Concebido en 1989 por el ciclista californiano Jonathan Goldberg que buscaba una forma eficaz de entrenarse. Hoy en día, muchos centros deportivos ofrecen cursos de spinning, dirigidos a todo el mundo, a ciclistas principiantes, e incluso a los ciclistas más experimentados. El éxito por este entrenamiento no deja de aumentar y cada vez son mayores los beneficios que se pueden descubrir de esta técnica cuya reputación está ampliamente demostrada.

Una forma motivadora de entrenarse

Existen muchas razones que explican este atractivo cada vez mayor por el spinning. Durante el invierno, hay un periodo hueco para montar en bicicleta, porque la gente no puede salir a la calle o al exterior y montar en bicicleta con total normalidad, sin arriesgar un mínimo su propia condición física. Por lo tanto, es algo muy práctico poder tener acceso a bicicletas sin tener que salir de casa para desarrollar la condición física y las capacidades cardiovasculares. Evidentemente, ayuda a prepararse correctamente para cuando vuelva el buen tiempo y se pueda coger de nuevo la bicicleta.

Práctica de spinning

Las sesiones de spinning suelen ofrecerse con un fondo de música rítmica y cada sesión contiene su propia parte de desafío. Todas las sesiones ayudan, a través de los profesores, a los participantes a practicar diversos tipos de intensidad, en función de aquello que escojan para trabajar. Es posible concentrarse en la potencia, en la resistencia, o jugar con las velocidades. En el fondo todo depende del objetivo que cada deportista se haya marcado.

Los beneficios del spinning

Los beneficios del spinning son enormes: mejora de las capacidades cardiorrespiratorias, refuerzo muscular local, tonificación. También puede ayudar a desarrollar la agilidad gestual si se trabaja en velocidad. Por tanto es un método de entrenamiento bastante completo que no necesita más argumentos.

Como el spinning requiere un fuerte desgaste energético con una intensidad mantenida, varias personas especialistas afirman que este entrenamiento podría producir una pérdida de peso. Según las investigaciones, una sesión de spinning podría incluso llegar a quemar 800 calorías, lo que es bastante.

Efectivamente, el spinning puede ayudar a reducir la masa corporal y por tanto contribuir a reducir el peso de los participantes. El hecho de perder peso, predispone a una mejor condición física a la hora de volver a montar en bicicleta con la llegada del buen tiempo.

La frecuencia de entrenamiento

Todo depende del objetivo, la frecuencia de entrenamiento de spinning puede variar. Practicar spinning una vez a la semana ya es un beneficio en sí mismo. Pero si se es un ciclista que se entrena en la óptica de circular lo máximo posible durante el verano, se sugiere hacer dos o tres sesiones a la semana para tener un mejor desarrollo físico.

Con el éxito por este entrenamiento, podemos decir que el spinning es algo más que un fenómeno de moda. Como es accesible y eficaz, este método tiende a extenderse y diversificarse, bien se practique en grupo en un gimnasio, o de forma solitaria con una base de entrenamiento de bicicleta.

Algunos gimnasios ofrecen incluso cursos de aqua spinning con el fin de combinar los beneficios del spinning con los de los deportes acuáticos. Se trata en definitiva de una forma diferente de prepararse mientras espera pacientemente la llegada del buen tiempo para volver a tomar la bicicleta y recorrer las carreteras de todo el mundo.