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Las ojeras son una variación de la coloración de la piel, y su causa no es otra que una congestión de los capilares linfáticos y sanguíneos que se encuentran debajo de los ojos.

Se trata de una zona en la que la piel es mucho más fina y transparente, pero también hay hombres que tienen la piel más delgada que otros, y por lo tanto tienen una predisposición mayor a tener ojeras. Sin embargo, una de las causas mayores que provocan las ojeras es el tabaco, el alcohol, la falta de sueño y especialmente el estrés, que son verdaderos factores de riesgo.

Podemos servirnos de algunos pequeños trucos para solucionar este problema, como es la aplicación de hielo. Se trata de algo muy sencillo: basta con poner algunos cubitos de hielo en una toalla, y aplicarlos sobre la cara, frotando con suavidad. Con esta técnica podemos aclarar el tono de la piel del rostro, de una forma sencilla y eficaz a la vez.

Tratamiento natural contra las ojeras 1También se puede intentar con arcilla verde en polvo. Una vez mezclada con agua, la aplicamos sobre el rostro, dejamos que penetre bien, y luego enjuagamos con abundante agua. El aceite de zanahoria, es otro método eficaz para corregir las ojeras.

El té negro en infusión, aplicado sobre la cara con la ayuda de un algodón, nos vuelve a dar ese tono vital perdido, reactivando de nuevo la circulación de la sangre de todo el rostro.

Algunos trucos antiojeras

De lo que se trata aquí es de luchar contra las ojeras para evitar el aspecto cansado del rostro.

Una receta muy eficaz es la siguiente: poner algunas gotas de aceite de oliva en un recipiente, luego añadir el zumo de medio limón, y después mezclar bien todo. Sólo nos basta aplicar el preparado con la ayuda de un algodón en la zona de debajo de los ojos.

Esta técnica debemos realizarla todas las noches antes de irnos a la cama. En algo menos de 2 a 3 semanas, las ojeras habrán desaparecido por completo.

Existe otra serie de trucos naturales para combatir las ojeras: poner un trozo de hielo en un paño, y aplicarlo en la zona de debajo de los ojos. Limpiar bien los ojos con agua caliente, y luego con agua fría. Aplicar el algodón empapado en agua de rosas, o de leche fría sobre las ojeras. También se puede utilizar una rodaja de pepino, o una bolsita de té utilizada en infusión.