Yoga, respiración profunda y prolongada

La mayoría de las personas no respiramos de forma adecuada, ya que lo hacemos superficialmente.

Una de las formas para aprender a respirar correctamente es contando hasta cuatro lentamente y sentir cómo la respiración expande nuestra caja torácica, siendo el objetivo final llenar nuestro pecho de aire. Al terminar de contar hasta cuatro, debemos inhalar un poco más y mantener la respiración mientras nuevamente contamos hasta cuatro. Exhalamos y contamos otra vez hasta cuatro y cuando creemos que ya hemos expulsado todo el aire, aún debemos exhalar un poco más.

Esta manera de respirar nos asombrará por su efectos, puede que al principio tengamos una sensación de quemazón en los pulmones, pero de inmediato la respiración se vuelve profunda y mucho más segura y en vez de contar hasta cuatro se cuenta hasta cinco, seis y así llegaremos a un estado de concentración que hará que los pulmones se acostumbren a esta nueva forma de respirar.

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En Yoga la respiración es fundamental y nos ayuda a que la energía fluya por las dos corrientes que se encuentran en nuestra columna. Esto se practica durante cinco minutos cuando se inicia la sesión de Yoga y nos prepara para el trabajo que se hará posteriormente, nos calma y hace que nuestra mente se centre adecuadamente.

Este tipo de respiración es diferente a la que ya vista Respiración de Fuego.

La respiración profunda y prolongada se enseña en primer lugar ya que nos ayuda a haceros conscientes de la distención y contracción que sufre el diafragma, la que luego contribuye a lograr más naturalmente la Respiración de Fuego.

Para realizarla se seguirán los siguientes pasos:

  • Sentados o acostados en el suelo primero llenamos la cavidad abdominal inhalando aire siempre hacia abajo, para luego presionando el aire de manera consciente lo enviaremos hacia las zonas inferiores.
  • Cuando nuestros pulmones se encuentran llenos de aire, lo mantendremos por un momento y presionaremos los hombros hacia atrás, expandiendo el pecho hacia delante para poder sentir la presión ejercida en el diafragma.
  • Ahora, contraemos el diafragma entero y lo hacemos desde la zona superior del pecho hasta llegar al abdomen, para poder expulsar el aire.

Haciendo este tipo de respiración varias veces a través de la nariz, el flujo de la energía puede sentirse a través del diafragma.

La respiración es igual a vida y  nos proporciona energía para todas las funciones de nuestro organismo.

Por ello,  para tener una respiración adecuada se debe inhalar y exhalar por nariz, con respiraciones rítmicas, profundas y lentas, permitiendo que tanto la inhalación como la exhalación sean de forma natural iguales.

Uno de los principales objetivos del Yoga es enseñar a las personas a recuperar una respiración natural, equilibrada y armoniosa.

Una respiración correcta, profunda y completa, mejorará todas nuestras funciones físicas y mentales.