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Antes de ofrecer los secretos mejor guardados para combatir la piel grasa, conviene explicar primeramente las causas y las características de este tipo de epidermis. Debemos precisar que tanto en el hombre como en la mujer existen diferentes tipos de piel: mixta, normal, grasa, seca, sensible, etcétera.

Igualmente, cuando hablamos de una tendencia a la piel grasa en el hombre, se trata por supuesto de una generalidad. Veamos ahora con detalle las razones de esta especificidad. La grasa producida por la piel masculina se explica en una sola palabra: la producción de sebo. En efecto, la piel del hombre produce esta sustancia en cantidad más abundante que la de las mujeres.

Esta grasa producida por las glándulas sebáceas juega un papel fundamental en la hidratación de la piel, en particular sobre el rostro. De forma más precisa, reduce la evaporación del agua y crea una protección contra las agresiones externas.

Gel limpiador del rostro

El primer consejo para tratar la piel grasa es el de aplicar a la letra el uso diario de un gel limpiador del rostro, preferentemente por la noche, aunque nada impide que podamos usarlo también por la mañana.

El gel permite que los poros eviten infectarse, limitando también la aparición de granos y de otro tipo de irregularidades. Para desincrustar los poros y purificar la piel, ciertamente esta es la mejor solución. Es una manera sencilla de desprenderse del aspecto brillante que suele ofrecer la piel masculina en la cara.

Piel grasa

Pero cuidado, los geles limpiadores no comparten todos las mismas características, por esta razón conviene prestar atención a la hora de escoger el producto correcto. Lo ideal es utilizar un limpiador suave que sea igualmente hipoalergénico y con un pH neutro.

Finalmente, y esta es una característica muy importante, el gel limpiador no debe producir picor, es decir que debe estar concebido para no obstruir los poros provocando impurezas que podrían generar puntos negros.

Jabón en frío

El jabón en frío es un jabón compuesto de aceites vegetales y de cuerpos grasos. Rico en glicerina natural, se trata de una alternativa eficaz frente al gel limpiador. Tiene muchos beneficios, como una gran riqueza en principios activos hidratantes, lo que lo hace particularmente interesante para reemplazar el gel limpiador y las cremas hidratantes. Además, alguno de estos productos se pueden utilizar igualmente para el pelo.

Por otro lado, el jabón en frío permite cierto ahorro, puesto que reemplaza dos frascos de gel de ducha de 250 ml. Además se conserva muy bien entre cada uso, a condición de colocarlo sobre una jabonera al aire libre.

Crema matificante para hombre

Hablamos ahora de un producto totalmente eficaz, la crema matificante, puesto que permite absorber el exceso de sebo. A esto le llamamos el efecto seborregulador. Al cerrar los poros y al neutralizar las impurezas, ofrece a la piel un aspecto uniforme y limpio, sin efectos de brillo inapropiados.

Exfoliación del rostro

La exfoliación del rostro, también llamada peeling, es un complemento que tiene su importancia tanto en el aspecto como en la salud de la piel. Aplicando una exfoliación, de una a dos veces por semana sobre el rostro, esta técnica permite desprender las capas muertas de la epidermis y eliminar los puntos negros y otro tipo de impurezas que dañan el aspecto liso y suave de la piel.

Conviene insistir específicamente en las zonas medianas, es decir en la frente, la nariz y el mentón, puesto que son esas partes de la cara las que producen mayor cantidad de sebo.

La crema hidratante para hombre

Parece paradójico tener que hidratar una piel naturalmente grasa. En realidad debemos pensar que si a una piel grasa le retiramos los cuidados hidratantes, terminará por secretar mayor cantidad de sebo para protegerse de las agresiones externas. De esta forma, la finalidad de una crema hidratante en la de nutrir la piel sin provocarle brillos. La frecuencia de uso normal es de una a dos veces al día, para obtener una piel bien hidratada.

Las pieles grasas, además de ser poco agradables desde un punto de vista estético, son molestas desde un plano estrictamente higiénico. Con el fin de ofrecer a la piel el aspecto exacto que debería tener, realmente no hace falta mucho. Basta con utilizar de forma frecuente algunos o todos los productos que acabamos de citar, con esto conseguiremos tener una epidermis impecable.