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¿Conocéis esta técnica de entrenamiento practicada desde hace tiempo en Japón y llamada Kaatsu que consiste en entrenarse limitando el flujo sanguíneo con ayuda de una banda elástica que forma una especie de garrote? Aunque parece algo de fábula, se trata de un sistema serio y nada peligroso a condición de utilizarlo según las reglas.

A pesar que desde pequeños se nos ha dicho que había que evitar cortar la circulación, de esto no hay nada. Esta técnica de flujo sanguíneo restringido llamada BFR ha sido ampliamente utilizada en reeducación, con ocasión de entrenamiento de musculación con cargas. La investigación muestra que una restricción del flujo sanguíneo ligera y controlada puede favorecer la ganancia muscular rápida, sobre todo si se intenta pasar a un nivel superior. Los atletas de alto nivel ya habrían utilizado esta técnica, concretamente en reeducación.

Se puede utilizar para los brazos o las piernas, comprimiendo la circulación con un brazalete apropiado. El hecho de ejercer una ligera presión temporal sobre los músculos reduce la circulación de retorno y mantiene la sangre en los músculos.

Ejercicios bíceps

Estudios científicos

Un estudio ha demostrado que los sujetos que siguen este protocolo tenían una ganancia muscular equivalente a un grupo de control, con ganancias de fuerzas superiores al 10%. La forma en la que el procedimiento funciona no siempre está muy clara, pero el caso es que funciona, a condición de ir hasta el fracaso o con cargas débiles.

La resonancia magnética se ha utilizado para estimar el volumen de los músculos y el agua acumulada en el músculo por razón del entrenamiento, y la ecografía para medir el grosor del músculo en las 48 horas como máximo después del entrenamiento.

Aumentar el volumen muscular

Según un estudio más reciente, que data de 2016, la restricción del flujo aumentaría la capacidad aeróbica. En efecto, la restricción del flujo sanguíneo provocaría un estrés metabólico capaz de provocar por reacción una adaptación rápida. Investigadores han deseado ampliar este concepto, aplicando esta técnica de limitación de flujo sanguíneo a los músculos de las piernas durante las sesiones de entrenamiento de sprint en bicicleta.

Los sujetos tuvieron que efectuar sprints repetidos de 30 segundos a máxima fuerza sobre una bicicleta estática, seguido de una restricción de la circulación sanguínea de la pierna tras hacer ejercicio, 2 días a la semana durante 4 semanas. Este estudio ha mostrado un aumento del consumo máximo de oxígeno, pero no una mejora del tiempo en 15 km comparativamente al grupo que practicó intervalos sin restricción del flujo sanguíneo.

Biopsias musculares han mostrado que el flujo sanguíneo, después de la oclusión del ejercicio, muestra un aumento del marcador químico, relacionado con el aumento de la densidad capilar del músculo. Se trata de un estudio potencialmente histórico. Destaquemos que este ensayo se limitó a efectuar 15 km de pista sobre una bicicleta de carretera que podría no ocasionar cambios en apenas 4 semanas.

Los cambios provocados en el consumo máximo de oxígeno y las venas sanguíneas de los músculos muestran que la restricción de la circulación sanguínea después del ejercicio es una técnica de entrenamiento más que viable, que no se practica a la ligera sin el acompañamiento de un coach experimentado.