• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:4 minutos de lectura

Se ha repetido hasta el cansancio que la actividad física sea cual fuere es indispensable para mantener un peso adecuado, esta en forma  y sentirse saludable. Con menos de treinta minutos diarios y realizando un ejercicio regular tres días por semana, ya es suficiente como para comenzar.

Quienes no desarrollan ninguna actividad física se encuentran dentro del grupo de personas de alto riesgo, con índices de mortalidad que son mucho más elevados que aquellas personas que realizan un entrenamiento adecuado.

En realidad,  el sedentarismo va en contra de los principios naturales del ser humano y hace más propensas a estas personas a sufrir enfermedades envejeciendo de forma prematura. El sedentarismo es además, un estilo de vida que de manera progresiva lleva al sobrepeso y a la obesidad.

Sedentarismo, cómo dejarlo atrás 1Se dice que una persona es sedentaria cuando su gasto en actividad física semanal no supera las dos mil calorías y también aquellas que solamente realizan ejercicio físico una vez por semana.

Tanto hombres como mujeres sedentarios sufren a la larga de trastornos, en el caso de las mujeres sus problemas se relacionan en un 70% con la falta de actividad física, perdiendo a muy temprana edad tejido muscular y adquiriendo tejido adiposo como una respuesta a su vida sedentaria.

Es recomendable en el caso de las mujeres que realicen ejercicio físico desde una edad temprana consumiendo al menos unas dos mil quinientas calorías por semana en ejercicio.

Un dato interesante es que varios estudios y análisis realizados dieron como resultado que en una población determinada, viendo el nivel económico de sus habitantes es posible observar el  mayor o menor grado de sedentarismo en ese grupo habitacional.  Así, cuanto más bajo el nivel económico mayor el grado de sedentarismo.

En cuanto a la edad como factor de influencia, durante la infancia y adolescencia se mantiene un nivel de ejercicio físico suficiente a través del juego y de una gran variedad de deportes. En esa etapa de la vida existen no sólo las oportunidades sino la motivación sufriente para hacer ejercicio. Pero esta impetuosidad se reduce con el paso del tiempo

Por otra parte, los estilos de vida sedentarios se ha comprobado que constituyen un importante factor de mortalidad y discapacidad. Según la Organización Mundial de la Salud, entre los factores de riesgo el sedentarismo es una de las diez causas más importantes de mortalidad y discapacidad en el mundo.

De todas formas, cuando se decide salir del sedentarismo es necesario escoger con cuidado un plan de entrenamiento adecuado, adaptado a las condiciones de cada individuo. Hablar con el médico para que pueda informar de los factores de riesgo que existen al comenzar a realizar actividad física.

Es importante conocer la situación muscular, corporal y cardiovascular, planeando con anticipación la metodología de trabajo a utilizar. Realizar un examen físico antes de comenzar a entrenar es sumamente importante para saber cómo esa persona se encuentra de salud, evitando un efecto negativo en el organismo.

El ejercicio físico suele ser el desencadenante de modificaciones importantes en la personalidad como mayor estabilidad emocional, autoestima elevada, mayor extroversión, mejoran los trastornos de ansiedad y se produce un efecto antidepresivo importante. Por lo dicho el ejercicio físico presupone un elemento de tipo terapéutico importante tanto en las depresiones leves como en las moderadas.

El ejercicio físico que va a realizarse depende de variados factores a tener en cuenta como por ejemplo:

  • De cuánto tiempo se dispone
  • Tipo de trabajo que desarrolla la persona
  • Hábitos
  • Temperamento
  • Estado general de salud

Como actividades recomendables puede aconsejarse caminatas, natación, ciclismo y baile.

El ejercicio físico mejora la salud de una persona de forma integral, dando sensación de bienestar, estabilidad en la personalidad y flexibilidad a nivel mental.

Las personas que comienzan con un entrenamiento físico dejan de fumar con mayor facilidad, disminuyen el estrés mental, el organismo comienza a producir mayor cantidad de endorfinas algo que hará sentirse bien luego de hacer un entrenamiento.

En la parte física aumenta la elasticidad tanto muscular como articular, la fuerza se eleva y también la resistencia, previniéndose el deterioro a nivel muscular.

Como hemos visto el sedentarismo no lleva a nada bueno y es un factor de riesgo imporante para la salud en tanto que la actividad física propicia un estado de vida armónico y saludable.