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¿Tenéis ganas de trabajar la musculatura del cuerpo, definir la silueta, y tonificar el conjunto del cuerpo al tiempo que se mantiene la forma? Hoy vamos a explicar cómo esculpir un cuerpo de ensueño durante una sesión de aquagym.

El trabajo de los glúteos y las piernas

En una piscina poco profunda, se colocan las manos contra el borde de la piscina y se levanta una pierna de manera a hacer la plancha manteniendo la espalda recta. Después durante 10 repeticiones, se baja la pierna para después levantarla en posición horizontal. Los 10 movimientos terminados, se realiza lo mismo pero con la otra pierna. Lo ideal es realizar al menos dos series con cada pierna.

El trabajo de la espalda

Conviene tumbarse sobre la espalda en la superficie del agua manteniendo una plancha en los brazos. La cabeza debe mantenerse en el eje del cuerpo. Expirando, se efectúan tijeras con las piernas para avanzar. Pero sobre todo, las piernas deben mantenerse flexionadas. Hay que hacer 4 largos de la piscina sin sacar las rodillas del agua y sin que el vientre y el ombligo salgan a la superficie.

Deportista practicando aquagym

El trabajo de los abdominales

Conviene utilizar un churro de gomaespuma y colocarse en una parte de la piscina donde el agua llegue a mitad del pecho. En posición vertical, se levantan las piernas de forma horizontal y suavemente. El churro se coloca debajo de los brazos de forma a que os mantenga a flote durante los movimientos. De la misma forma, se separan las piernas y luego se cierran de forma lenta para trabajar correctamente los músculos. Conviene realizar 2 series de 15 movimientos.

Otro ejercicio que se puede realizar para obtener unos abdominales fuertes es colocarse en posición sentada colocando un churro debajo de cada brazo, en una parte de la piscina donde el agua llegue hasta el cuello. Las piernas están flexionadas y las rodillas se llevan hacia el pecho sin tocar el suelo. Al mismo tiempo que se inspira, se estiran las piernas por delante de vosotros en dirección horizontal. Luego, al expirar, se flexionan y se recogen hacia el pecho. Para que el ejercicio sea beneficioso, conviene realizar 2 series de un minuto.

Unos brazos firmes

Para practicar este ejercicio conviene utilizar una plancha y el agua debe llegar hasta el cuello. Se flexionan las piernas manteniendo la espalda bien recta y se extienden los brazos por delante, manteniendo la plancha. Luego se recogen y se vuelven a estirar efectuando movimientos de vaivén. Este desplazamiento permite combatir la presión del agua que ejerce una presión sobre vosotros y hace que se trabajen los músculos de los brazos. Conviene mantener los hombros bajos y relajados durante el ejercicio.

Definir la cintura

Con este ejercicio tan completo se puede esculpir la cintura, las caderas y la parte superior de los muslos. Colocados en una parte de la piscina donde el agua llegue hasta el pecho, hay que colocarse en el borde de la piscina con una mano y la espalda bien recta. Luego se levanta la pierna lateralmente tomando el tiempo y se vuelve a reposar. Este ejercicio conviene realizarlo al menos 20 veces. Evidentemente luego se repite con la otra pierna.

El trabajo de la parte superior de los muslos

Conviene flexionar ligeramente las piernas colocando los hombros en la superficie del agua. Los brazos están extendidos por delante y la pelvis está inclinada hacia adelante. Se empujan ligeramente los dos brazos hacia atrás, y se dan patadas con los pies para mover la pierna. Lo ideal es repetir al menos 15 veces este movimiento.