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El stretching, sinónimo de estiramiento, constituye una etapa completa de todo entrenamiento deportivo. Estirarse es en efecto una acción asociada a muchos beneficios, incluidos en la vida cotidiana.

Los estiramientos son sin embargo una fase descuidada, en particular en musculación. Algunos deportistas estiman que estirarse es inútil, e incluso contraindicado, porque limitaría o impediría el aumento de músculo. A la inversa, la mayoría reconoce sus virtudes, ignorando cuándo y cómo estirarse correctamente.

¿Por qué estirarse es esencial en musculación?

Un debate recurrente, en el que sin duda habéis participado si entrenáis en gimnasio, opone a los partidarios del estiramiento con sus detractores. Una tal oposición es en realidad algo con poco fundamento. Es innegable que los estiramientos permiten, jugando sobre la fuerza de resistencia pasiva del músculo, obtener efectos beneficiosos combatiendo concretamente la rigidez muscular.

Mujer haciendo stretching

En todo caso, también es inevitable que mal ejecutados, pueden provocar daños en el músculo. Esto tiene consecuencias como dolores musculares, menos rendimiento, fragilidad que puede ser la causa de diferentes tipos de daño.

Si es necesario estirarse regularmente, también lo es crucial hacerlo correctamente para que el stretching no sea contraproducente.

Por lo tanto, conviene establecer un tiempo durante el entrenamiento para reservar al menos varios minutos al final de cada sesión para el stretching. Conviene aprender a equilibrar el deseo de entrenarse con la necesidad del cuidado corporal. Sin duda lo hacéis controlando la nutrición, que condiciona en gran parte los resultados del entrenamiento.

Así pues, conviene añadir estiramientos a la ecuación. Mantenerse flexibles ofrece diversas ventajas, como la de una mayor amplitud de movimiento, y por lo tanto mayor eficacia. Pero a largo plazo, el stretching contribuye igualmente proteger las articulaciones y las vértebras.

Consecuencias nefastas en ausencia de estiramientos

Consagrarse únicamente al aumento de masa muscular es poner la salud en peligro, y exponer el cuerpo, a medida que el tiempo pasa, a dolores que podrían impedir la realización de la actividad física. Si queréis entrenaros un máximo, aumentar de músculo rápidamente, y pensáis que la falta de flexibilidad puede ser un mal menor, no perdáis de vista que el tiempo ganado en favor de los estiramientos viene con muchos inconvenientes.

Los músculos tienen tendencia a acortarse y volverse más dolorosos. Esto será particularmente sensible en la espalda, donde la presión sobre la columna vertebral será acentuada, provocando tensiones en las lumbares y en la nuca.

La flexibilidad disminuye, así como la amplitud de los movimientos, mientras que los riesgos de daños aumentan. La rigidez se instala en las articulaciones y también se vuelven dolorosas. El cansancio se acumula, el cuerpo no consigue eliminar las tensiones provocadas por los entrenamientos. Al cabo de las sesiones, los rendimientos terminan por bajar, e incluso por estancarse.

Los beneficios del stretching

Los estiramientos favorecen una mayor amplitud de movimiento a nivel de las articulaciones, así como una mejor prolongación del músculo. El stretching, reduciendo la rigidez muscular, os permite mejorar la realización de ciertos ejercicios, acelerar la progresión, o reducir los riesgos de daños. Conviene en cualquier caso mantener cierta rigidez, una flexibilidad excesiva puede hacer daño a los rendimientos, reduciendo la fuerza de la contracción muscular.

Si tenéis dificultad en posicionaros correctamente para ejecutar ciertos ejercicios, con el hábito de entrenarse con movimientos de baja amplitud, lo ideal es estirarse. Los ejercicios de stretching pueden aportar muchos efectos beneficiosos si se realizan correctamente.