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Originaria de Euroasia y naturalizada en América, la ortiga es una planta común que aparece al borde de los caminos, en los suelos ricos en nitratos o en ácido úrico.

Es preferible recoger las hojas de la punta de la ortiga, en la primavera o a comienzos del verano, antes que la planta se vuelva demasiado dura. Un día de secado es lo más conveniente, puesto que la ortiga debe secarse rápidamente para ser almacenada.

A la ortiga se la conoce por sus picantes característicos que provocan una fuerte urticaria, de la que es posible deshacerse blanqueando brevemente las hojas en agua hirviendo. Entonces se obtiene un alimento comparable a las espinacas, comparativamente con sus virtudes nutritivas. La raíz y las semillas tienen igualmente propiedades medicinales muy específicas.

Rica en minerales

La ortiga es conocida por su riqueza en minerales y oligoelementos, concretamente hierro y magnesio, pero también por su contenido en calcio, fósforo, potasio, manganeso, selenio y zinc. Igualmente contiene vitaminas A, B, C y K.

Infusión ortiga

Estos nutrientes le confieren ciertas propiedades, como la de regularizar la tasa de azúcar en la sangre y alcalinizar el organismo, además de que ayuda a eliminar el ácido úrico. El aporte de magnesio que proporciona es suficiente para eliminar los dolores menstruales, cuando se toma frecuentemente. La ortiga atenúa las menstruaciones abundantes y los sangrados internos, gracias a su contenido en vitamina K, un factor de coagulación.

Recuperar la energía

La ortiga soporta los riñones, que están asociados a la determinación, el coraje y la resistencia física. Su contenido en minerales nutre las glándulas suprarrenales, lo que le permite conservar su energía frente a un estrés prolongado y recuperarla tras un agotamiento. De hecho, la semilla de ortiga, en infusión, regenera los tejidos de los riñones, restableciendo sus funciones y evitando a algunas personas someterse a una diálisis.

La ortiga evita la retención de líquidos

Sus acciones de diuréticas, de secado y calor combinadas hacen de la ortiga un remedio ideal para eliminar la retención de agua y reducir la inflamación de los órganos. Es ideal cuando se sufren problemas de tiroides, en el caso de que esté inflamada, y funciona a bajo régimen. La ortiga normaliza el tamaño de la tiroides y sus funciones de forma espectacular.

Combate las irritaciones y las alergias

Esta planta, irritante y urticante, tiene el poder de reducir las reacciones alérgicas y las irritaciones cutáneas. La tintura de alcohol de ortiga ofrece un efecto antihistamínico particularmente eficaz. Cuando aparecen picores, enrojecimientos en la piel, en caso de urticaria o de eczema inflamado, la ortiga puede ser de gran ayuda.

Remedio de urgencia para las quemaduras

Es poco conocido que la ortiga puede ser un remedio de primeros auxilios para curar las quemaduras. Hay que hervir durante varios segundos la ortiga, dejarla enfriar y confeccionar una cataplasma que se aplica sobre las quemaduras de primer y de segundo grado. Esto tiene por efecto favorecer una reabsorción rápida de la herida y evitar la formación de ampollas y bolsas.