• Autor de la entrada:
  • Tiempo de lectura:2 minutos de lectura

Sentir que todo marcha demasiado deprisa, de que en los tiempos que corren, nadie mira atrás, que nunca nos da tiempo a nada y siempre hay algo que hacer, es habitual.

No hay que extrañarse por ello. Al contrario. Es mucha la gente que coincide en que el ritmo de vida que llevamos se sale de lo normal.

Desde que la mujer se incorporó al mundo laboral, son pocos los hogares en los que  los miembros de la familia no están todo el día trabajando.

meditaciónY con los tiempos que corren es difícil imaginar que haya algún hogar que se pueda permitir el lujo de no trabajar.

Por si fuera poco la fuerte crisis que estamos sufriendo, nos causa mayor ansiedad de la habitual que generalmente deriva en mal humor y depresión.

Por ello, tenemos que esforzarnos por crear momentos  de relajación y anti estrés, en estos días más que en ningún otro momento.

Sin apenas apreciarlo, comenzamos a respirar más rápido y de manera descontrolada, lo que nos hace perder mayor control sobre nosotros mismos.

Ese es precisamente el principal objetivo del yoga. Esta disciplina milenaria venida del lejano oriente, basa sus ejercicios en la finalidad del control de la respiración.

De la misma manera que ocurre con otras disciplinas, el yoga tiene varios estilos y, al contrario de lo que la gente pueda pensar, es una disciplina muy dura.

Habitualmente, en una sesión de yoga, podéis hacer muchísimos estiramientos musculares.

Sin embargo, no es tan fácil. Al contrario. Llevar el estiramiento hasta la extenuación, tanto en tiempo como intensidad, puede resultar realmente agotador.

De lo que se trata es de poder completar con éxito dicho estiramientos y, además, controlando la respiración.

Aprenderéis a respirar más profundo, llenando de aire vuestros pulmones todo lo posible. Ello tiene grandes beneficios.

Cuando os sintáis realmente agobiados, os daréis cuenta de que el hecho de respirar profundamente os conllevará un estado de relajación grande que os permitirá respirar con facilidad, y por ello, analizar con más claridad que agobio los problemas.

Por eso, reservad un fin de semana para realizar una terapia de yoga y adentraros poco a poco en este mundo tan interesante.