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Una barba se cuida, más que eso, se mima. Algunos hombres quieren llevar barba sin recurrir a los cuidados adecuados, y el resultado no suele ser el esperado.

Ciertamente, no conviene obsesionarse, pero se puede mantener un pelo estético y sedoso sin tener que gastarse cantidades enormes de dinero en productos de belleza y cosméticos específicos. En todo caso, lo ideal es incorporar un mínimo de conocimientos básicos sobre las necesidades de cada barba, con el fin de que esta pueda conservar todo su capital saludable y belleza.

El aceite para barba

Se trata de una especie de serum que reúne varios aceites en un solo producto final. El resultado es una solución especial que actúa no solamente sobre la barba, sino también sobre la piel. Es bueno saber que los aceites para barba se clasifican en dos grandes categorías: los aceites orgánicos y los aceites esenciales. Su acción es diferente pero complementaria, pero igualmente invitamos a usar los dos tipos de aceite para un efecto óptimo.

Barba larga

Con componentes como el aceite de argán, el de nuez de coco, el de jojoba, el de almendra, el de oliva, o el de pepita de uva, los aceites orgánicos aportan muchos beneficios a la barba. En cuanto a los aceites esenciales, tienen la particularidad de incluir un perfume delicado en función del producto por el que se opta. Con uno de estos aromas añadido al efecto brillo, no habrá nadie que se le pueda resistir.

El bálsamo para barba

El bálsamo para barba está compuesto generalmente de varios aceites vegetales como la manteca de karité, el aguacate, o la cera de abejas. En función de la composición del producto, la acción ejercida sobre la barba no será la misma.

La función del bálsamo para barba sirve para peinar la barba, y además aporta una hidratación suficiente. Este tipo de cosmético está destinado a barbas largas y semilargas, puesto que en este tipo de barbas los pelos tienen tendencia a enredarse. Los hombres con una barba corta, particularmente sujeta a las agresiones externas, deberían utilizar el bálsamo para una mayor protección.

Aceite para barba versus bálsamo para barba

La acción del aceite para barba es comparable a la del bálsamo para barba. La principal diferencia reside en el efecto para peinar y fijar el bálsamo a la barba que normalmente no se encuentra en el aceite, de ahí la tendencia a centrarse más en las barbas largas.

Nada impide utilizar el bálsamo de barba para una barba corta. Algunos hombres con barbas muy rasuradas prefieren el bálsamo al aceite, por razón de su textura, pero también por la técnica de aplicación que es muy agradable.

El champú para barba

La barba es como el pelo: es necesario lavarla con frecuencia. Y al igual que para el cabello, existen champús específicos para esto. El champú para barba limpia la barba en profundidad sin agresión ninguna. Después del lavado, los excesos de sebo se eliminan, produciendo un resultado de frescor y suavidad.

Recordemos primeramente que la barba es frágil y es el objetivo de muchas agresiones naturales diarias como el sol o la transpiración. Como reacción a estas agresiones, la piel genera un exceso de sebo que termina dañando el pelo.

Lavando la barba de una a tres veces por semana en función de su longitud, conseguimos mayor suavidad del vello, una purificación mejor, y poder dejar de lado los posibles picores.

La crema para barba

En el mercado existen cremas especialmente concebidas para las barbas. Se trata de un complemento a los productos faro que acabamos de presentar. Estas cremas facilitan el peinado, nutren y fortalecen los pelos gracias a sus componentes naturales. Algunas cremas, al igual que los aceites, pueden dejar un ligero aroma sobre la barba, lo que no deja de ser un atractivo mayor en los hombres.